José Fernando sale del psiquiátrico

El hijo de Ortega Cano volverá a Madrid el jueves tras seis meses sin permisos y sin ver a su hija

José Fernando, hijo de Ortega Cano / Gtres
José Fernando, hijo de Ortega Cano / Gtres

El hijo de Ortega Cano volverá a Madrid el jueves tras seis meses sin permisos y sin ver a su hija.

Lleva año y medio ingresado en el psiquiátrico San Juan de Dios de la localidad madrileña de Ciempozuelos y más de seis meses sin permisos para salir. José Fernando Ortega Cano «está estupendo», según indica su padre, pero las Navidades han sido las más tristes de su vida. El veinteañero ha dejado atrás sus adicciones, pero ahora le están preparando psicológicamente para que encare un futuro aún incierto. Su padre nos adelanta su intención de trabajar en la informática: «Mi hijo se apuntó a un curso de ordenadores y se le da muy bien. Yo creía que estaba más encaminado al mundo de la mecánica, pero un día me dijo que quería aprender informática, y en ello está. Sus profesores me dicen que es un buen alumno. A ver si tenemos suerte y pueda abandonar el hospital este año. Hay que tener paciencia».

Lo que peor lleva Josefer es no ver a su hija María del Rocío (nombre en homenaje a la fallecida Jurado), que vive con su madre, Michu, en Andalucía. La última vez que estuvo con la niña fue en junio del año pasado, cuando la bautizaron en una iglesia de Arcos de la Frontera (Cádiz). Allí pudimos comprobar el distanciamiento entre los padres, que tenían planes de boda para este 2019, pero todo se fue al traste por sus desencuentros. Los que conocen bien esta historia, llena de altibajos, no apostaron ni un euro por la continuidad y, cuando la familia de Josefer se enteró de la separación, respiró feliz. Nunca vieron con buenos ojos a Michu. José Ortega Cano no quiere entrar en conflictos familiares al hablar de la ex pareja de su hijo: «Hace tiempo que no nos vemos, pero estoy al tanto de todo lo concerniente a mi nieta Rocío». Dicen que, a pesar de la distancia, Ortega es un hombre generoso. Consciente de que Josefer no tiene ingresos, es él quien se hace cargo de buena parte de los gastos de la niña, a la que «adoro y quiero mucho».

El torero cuida de su familia

Hablando de situaciones económicas, el ex torero ha tenido que salir al paso de los rumores que apuntan a que podría estar arruinado, reconociendo que «la crisis es para todo el mundo, pero no me falta el dinero para comer y vivir sin agobios». Y es que, en los últimos años, algunos de sus negocios se fueron a pique, como fue el caso del restaurante que abrió en Benidorm. Por otro lado, cuando le preguntamos si le gustaría que alguno de sus hijos decidiera seguir sus pasos en el mundo de los toros, contesta rotundo: «Mejor que no, porque es una profesión muy dura. José Fernando, como os he dicho, será informático, y al pequeño, José María, le tira más el fútbol. Ahora, lo más importante es que el mayor se cure totalmente. Yo estaré siempre a su lado para que siga el buen camino».

La intención es que el primogénito viva en Madrid con su padre cuando le den el alta definitiva, su familia prefiere que los encuentros con su hija se produzcan en un lugar intermedio. Como decimos, los Ortega Aldón están convencidos de que Michu no aporta nada a Josefer y además desde el psiquiátrico dicen que lo mejor que le puede ocurrir es mantenerse alejado de ella.