La boda de la otra Sissi

El fastuoso enlace entre Francisco Carlos, hijo de Beatriz de Orleans, y una aristócrata alemana paraliza Baviera.

Ya tenemos la fecha de la próxima boda regia y aristócrata en Europa. El evento, plagado de «royals», será el 26 de julio en Baviera y lucirá los faustos propios del enlace de Sissi Emperatriz. Y es que aunque a todos nos suene, por los tópicos, que en Alemania es todo muy moderno, lo cierto es que aún conserva zonas y familias que han cambiado muy poco desde el Imperio Austro-Húngaro.

La familia von Einsiedel-Urach son un ejemplo de ello. Curt Hildebrand von Einsiedel, salvando las distancias, es igual que el padre de Sissi Emperatriz, con su bigote, aspecto y forma de vestir a la tirolesa. Su quinta hija, la princesa Theresa von Einsiedel, es la prometida de Francisco Carlos de Orléans, descendiente directo del Conde de París, que sería el rey de Francia si ese país no fuera una República y que no habría dudado en establecer un matrimonio de conveniencia, como le ocurrió a Sissi, para fortalecer los dos imperios. Y al igual que le ocurriese a su antepasada emperatriz, Therese dejará su amada casa en Baviera para trasladarse a vivir a París.

El hijo pequeño de la princesa Beatrizde Orléans y de Michel de Orléans, François Charles, nació en Madrid el 10 de febrero de 1982 y fue educado en colegios franceses. Su pasión por la jardinería, posiblemente heredada de su madre, y el gusto artístico que le viene por parte paterna, hace que tenga su propia empresa de jardinería en la capital gala. La novia, Theresa, de 30 años, trabaja en una agencia de organización de eventos en Múnich. Ambos, por sus respectivas familias estan emparentados con casi todas las casas reales europeas, así que no era de extrañar que coincidieran en un aristocrático baile en Viena hace tres años y se enamoraran. El idioma no fue un problema porque se entienden en inglés, aunque ella ha pasado varias semanas en París aprendiendo francés, ya que es la ciudad en la que vivirán a partir del 26 de julio.

Católicos practicantes

Ambos son católicos practicantes y aunque son jóvenes, les gusta mantener las tradiciones familiares. De ahí que el lugar escogido para la boda sea el castillo familiar de la novia del siglo XVII en la localidad de Schönach en Baviera, a una hora en coche de Múnich. En esa enorme casona de piedra viven sus padres y parte de sus siete hermanos. Ella está tan apegada a su familia que todos los fines de semana los pasa en Schönach, y más ahora que todo el pueblo está volcado con la boda. Tanto es así que las viandas que se servirán y las flores que decorarán el castillo –tanto el enorme jardín como los recios salones con sus techos pintados con figuritas alegóricas y la basílica de la ceremonia– los elaborarán los lugareños con los colores de la familia, el amarillo y azul.

Los festejos nupciales comenzarán la tarde del día anterior a la ceremonia religiosa en el castillo familiar con un grupo flamenco llegado desde Andalucía para amenizar una fiesta que promete ser antológica, ya que no hay suficientes trajes de flamenca para todos los invitados, así que se da la opción a los presentes de escoger entre vestir traje flamenco o el típico de Baviera. A esta celebración se espera que acudan los invitados más jóvenes y la familia directa de ambos.

Al día siguiente, para la boda al mediodía, a los 350 invitados se les pide que vistan traje corto con sombrero y los caballeros chaqué con las condecoraciones que cada uno tenga. La ceremonia católica, apostólica y con la bendición del Papa Francisco tendrá lugar en un pueblo cercano, en Straubing. Concretamente, en la basílica de Sant Jacob, y será oficiada por el padre Lobkowicz, amigo de la pareja que ejerce de sacerdote en París y, a su vez, hijo del príncipe Jaroslav von Lobkowicz.

Almuerzo en los jardines

A continuación los invitados, entre los que se encuentran los Borbón Parma, los Baviera, los Orleans Borbón, los Württemberg, los Braganza, Calabría, Luxemburgo, Montarco y por supuesto, toda la familia real española y familiares del rey Felipe VI están invitados, pasarán a almorzar en los jardines y salones del castillo de los Von Einsiedel.

Los vinos serán españoles y el champán, francés. Después del almuerzo es costumbre que los invitados y novios se retiren a descansar y vestirse de gala para la noche: esmoquin los caballeros y las damas traje largo y joyas para el gran baile y la cena. Toda la familia von Einsiedel-Urach es muy aficionada a la música, así que no será raro que los fastos acaben al amanecer.

La madrina será la madre del novio, la princesa Beatrizde Orléans, que llevará para la ceremonia religiosa un traje y sombrero de Santiago Palacio y para la noche, aún duda: «Tengo un Dior y otro Santiago Bandrés para elegir, y estoy dudando porque el segundo es maravilloso, aprendió con una modista de Balenciaga».

Curiosamente, la futura suegra, gran entendida de moda (posicionó Dior durante más de 30 años en España), no está ayudando en el diseño del traje nupcial: «Theresa tiene un gusto exquisito, es guapa, delgada, con unos ojos verdes como de gato y nunca se maquilla. Las niñas de la aristocracia alemana nunca se maquillan porque está considerado de mal gusto, como vulgar y francamente no lo necesita: tiene una piel blanca preciosa. Ella es muy natural en todo, viven en el campo y aunque son una familia muy antigua de Baviera, que se visten de austríacos y los hombres se dejan bigote, están fuera de las posturas sociales. A mí me recuerdan a la familia de Sissi».

El traje de la novia es el gran misterio. Se sabe que se lo está haciendo Brian Rennie para Basie, un diseñador que suele vestir a Kate Middleton, y que lucirá un gran velo de la familia sujeto por una diadema. Theresa tiene dos para elegir: el de la Condesa de París, la diadema familiar de los Orleáns, o la de los Von Urach. Su madre, la princesa Amelie, también dispone de un interesante joyero familiar.

Promete ser la boda del año, con la asistencia de todas las grandes familias de la aristocracia europea.

Los hermanos del novio

Beatriz de Orleans tiene tres hijos más. Clotilde nació el 4 de diciembre de 1968, y se casó con el economista francés Edouard Crépy en 1993, llevó un vestido de Gianfranco Ferré para Dior, ya que ha sido imagen de Dior en España. Siempre ha vivido en Madrid aunque una vez casada decidió instalarse en Brasil. Tiene cinco hijos: Louis, Nicolás, Charles, Edouard y Gaspard. Adelaida, que nació el 11 de septiembre de 1971 es la pequeña de las hijas. En 2002 contrajo matrimonio con Pierre Louis-Dally y su padrino fue el rey Don Juan Carlos. Por último, el mayor de los dos hijos, Carlos Felipe nació el 3 de marzo de 1973. Duque de Anjou desde el 21 de junio de 2008, que se casó con Diana Mariana Álvares, XI duquesa de Cadaval. Más tarde, el 22 de febrero de 2012 en Lisboa nació su primera hija, Isabel de Orléans bautizada en el palacio de los duques de Cadaval.