La otra ley de la transparencia

Se ha convertido en una de las modas más aplaudidas de la pasarela internacional y, cómo no, en la mejor arma de seducción de las celebrities. En 2016 se inaugura la otra ley de la transparencia con Cristina Pedroche a la cabeza y, claro, como en política, analizamos los argumentos que la presentadora de Antena 3 tuvo para convencernos de que sin ropa interior, las doce uvas saben mejor

En 2016 se inaugura la otra ley de la transparencia con Cristina Pedroche a la cabeza
En 2016 se inaugura la otra ley de la transparencia con Cristina Pedroche a la cabeza

Analizamos los argumentos que la presentadora de Antena 3, Cristina Pedroche, tuvo para convencernos de que sin ropa interior, las doce uvas saben mejor

Que las transparencias forman parte del armario de cualquier mujer que quiere vestir a la última ya es un hecho, sin embargo, para ser del todo sincera, creo que lucirlas con elegancia y sofisticación, es decir, sin caer en penosas vulgaridades, no es tan fácil como parece. De hecho, es ciertamente complicado. 2015 ha sido un año en el que hemos visto gloriosos y también algún que otro desafortunado ejemplo de cómo se deben llevar las transparencias y, claro, darnos cuenta así de que ese imperceptible límite entre lo elegante y lo chabacano está, ni más ni menos, en la actitud y el esqueleto de la mujer que lo luce. Para verlo con mayor claridad, no hay nada como observar a algunas de las famosas que el año pasado decidieron insinuar curvas bajo maravillosos vestidos en los que no había lugar ni siquiera para la más mínima ropa interior. Sin ser un experto en la materia, las cuentas (estarán conmigo) salen solas.

Firmas internacionales como Versace, Elie Saab, Valentino, Alexander McQueen o Saint Laurent nos han puesto los dientes largos al mostrar en sus colecciones vestidos de película elaborados con delicados encajes, tules y sedas semitransparentes bordadas de cristales, perlas y piedras semipreciosas, y este invierno continuarán vigentes. Aviso a fashionistas porque el verano de 2016 promete que la tendencia más sexy será una de las grandes favoritas, pero con ciertos cambios. Si ahora lo que se lleva es el dos en uno, es decir, marcar y enseñar, cuando llegue el buen tiempo, la moda nos propondrá vestidos cargados de ligereza y movimiento espontáneo, o sea, que las que se atrevan con las semitransparencias irán igual de desnudas pero sin incómodas apreturas.

Volviendo a lo del pasado 31, el espectáculo de plumas, exagerados escotes y transparencias no siempre favorecedoras olía a campanadas vedetizadas. Eso sí, también hubo honrosas excepciones. Me quedo con la impecable Anne Igartiburu que lució, en la 1, un favorecedor vestido rojo, con una discreta semitransparencia de encaje, por cierto, en el escote, realizado por el exquisito Lorenzo Caprile. Ya digo, en pleno siglo XXI, tanta pluma y picardías rojo de medio pelo sobraba, pero el público, como siempre, tiene la última palabra.

Cristina Pedroche

Quién da más

La pasada Nochevieja Cristina Pedroche dio la campanada y, las cosas como son, ninguna otra presentadora optó por un modelo tan provocativo y sexy como el suyo. Pedroche, ayudada por su amigo, el estilista Josie, eligió un vestido diseñado por Hervé Moreau, director creativo de la firma Pronovias. El modelo, realizado en tul cristal y organza metalizada con más de 20.300 cristales, dejó a flor de piel los encantos de la mujer que, para dar la bienvenida a 2016, se atrevió a hacerlo sin ropa interior.

Mariam Bachir

Desde Ibiza con glamour

De la isla blanca llegó este sensual modelo realizado por la emblemática diseñadora Charo Ruiz. De encaje y guipur, con escote asimétrico y cola, lo lució en la pasada edición de los Goya la actriz Mariam Bachir, que causó sensación y demostró que con elegancia se puede enseñar todo y más.

Jennifer Lopez

La mujer de rojo

A Jennifer Lopez no hay modelo que se le resista. Este Versace Atelier en rojo le queda de cine. ¿El secreto? Aunque no lo parezca, el vestido lleva un discreto forro elástico en tono piel que estiliza y comprime las curvas. ¡No sabe nada Donatella!

Rihanna

Así, mejor en casa

Ella es de las que se lanzan sin red y, claro, en unas ocasiones tiene más suerte que otras con caer en gracia. Este vestido del diseñador Adam Selman, desde luego, no consiguió la aprobación ni de los mismísimos incondicionales de la cantante de Barbados. Las cosas como son, no hay por donde cogerlo.

Irina Shayk

El cuerpo del delito

Es perfecta y puede vestirse o desvestirse de lo que quiera. El modelito a lo pantera negra plagado de cristales de Swarovski firmado por Versace Atelier, es decir, de la línea de Alta Costura de la firma italiana, fue el mejor aliado de la top model para dejar sin habla al personal.

Kim Kardashian

De armas tomar

Ella se gusta y, al fin y al cabo, eso es lo que importa. Se ha convertido en la grandiosa abanderada de las mujeres con curvas y el vestido de Roberto Cavalli era espectacular aunque en ella, quizás, más por las dimensiones.

Beyoncé

Bravo

Mi más sincera admiración por el autor del modelo, Ricardo Tisci para Givenchy, y otro aplauso para Beyonce por tener el atrevimiento de lucirlo. Eso sí que es un vestido transparente con pedrería bordada sin reparar en gastos. En la gala MET ella también fue una de las grandes divas de la velada.