Las incógnitas del «Caso Diana»

El ataúd estaba vacío, temía ser asesinada, sus hijos conocieron a su amante, intentó suicidarse cinco veces...Estos son algunos de los interrogantes de la vida de Diana Spencer.

El ataúd estaba vacío, temía ser asesinada, sus hijos conocieron a su amante, intentó suicidarse cinco veces...Estos son algunos de los interrogantes de la vida de Diana Spencer.

A punto de cumplirse 20 años del fallecimiento de Lady Di (31 de agosto de 1997), el «Caso Diana» presenta aún cabos sueltos que rodean su vida y su muerte en un halo de misterio. Teorías sobre una posible conspiración, intentos de suicidio, desavenencias con Isabel II, infidelidades, un ataúd vacío, inexactitud en la ubicación de su féretro, una ruta de «huida» de los paparazzi que no pasaba por el túnel en el que ocurrió el mortal accidente, episodios de bulimia, depresión... avivan el fuego de una historia vital con un trágico final. Aquel fatídico 31 de agosto murió la mujer y nació la leyenda. La periodista y escritora Concha Calleja escribió hace diez años un primer libro sobre su figura. Ahora, y basada en los datos de su investigación in situ, publica «Diana. Réquiem por una mentira» (Editorial Almuzara), con el que pretende despejar muchas dudas sobre la figura de Lady Di.

Desgranamos, punto a punto y con la ayuda de su autora, las principales incógnitas del caso.

¿Está enterrada en el panteón de los Spencer? En teoría, y según se publicó en su momento, sus restos mortales fueron depositados en un mausoleo de la finca familiar de los Spencer en Althorp, donde su hermano Charles obtiene cuantiosos beneficios cobrando la entrada a los admiradores de la princesa. Pero los dos hermanos no mantenían apenas relación y en la localidad inglesa se cree que el verdadero lugar en el que se depositó el ataúd fue en la iglesia de Santa María Virgen, a dos kilómetros de Althop. En ese templo reposan varias generaciones de la familia Spencer y es, cuando menos extraño, que tras la muerte de Diana la cripta se cerrara al público y el lugar fuera acotado por la Policía. Uno de los feligreses descubrió a Calleja que la cripta que se encontraba sellada se abrió y el féretro fue sepultado en lo más profundo del panteón familiar.

Trece kilómetros y medio recorrió el ataúd vacío. Tras una ardua investigación, Calleja desvela que además «el ataud de Diana estuvo vacío durante todos los actos relacionados con su funeral. Nadie vio el cuerpo. Trece kilómetros y medio de recorrido y la gente veneró un ataud sin cuerpo. Éste había sido incinerado y enterrados en la iglesia de Santa María Virgen».

Guillermo y Harry tenían buena relación con dodi al-fayed. Los hijos han hecho un pacto de silencio para no hablar de su madre en público. Cuando falleció eran unos niños y tardaron en enterarse de lo ocurrido en aquel trágico accidente. Hoy optan por dar la callada por respuesta. A pesar de que se ha publicado que los hijos de Diana no le conocían, la realidad apunta a que Guillermo y Harry mantenían muy buena relación con Dodi Al-Fayed. Incluso pasaron juntos algunos días de ese verano a bordo del lujoso yate del egipcio. De hecho, el padre del empresario egipcio, Mohamed al-Fayed, enseñó a Calleja fotografías de todos juntos.

Cinco Intentos de suicidio. Fuentes cercanas a la familia Spencer aseguran que Diana estaba enferma. «Sufrió un gran trauma tras la separación de sus padres, lo que le marcó emocionalmente. Si a ello le añadimos el fracaso de su relación con Carlos, nos encontramos con una mujer frágil y con tendencia a la depresión. De hecho, intentó suicidarse hasta en cinco ocasiones», revela Calleja. «En una se cortó las venas con un corta limones; en otra, se lanzó embarazada de su primer hijo por una escalera y en otra se cortó la muñeca con un cuchillo para más tarde abalanzarse contra una vitrina de cristal. Solía autolesionarse con frecuencia para llamar la atención y con frecuencia se cortaba con cuhillas en los brazos y las piernas. Era su particular manera de pedir auxilio».

Síndrome del abandono. «Desde pequeña se sintió una mujer abandonada, primero por la ruptura familiar y después por la nula atención que le prestaba su marido. Carlos prefería encerrarse en la biblioteca a leer libros filosóficos e históricos antes que mostrar interés hacia ella. La princesa necesitaba que la amaran y que se preocuparan por ella. Se convirtió en una persona inestable, insegura y vulnerable. Fue infeliz. Buscaba relaciones que le ayudaran a huir de su angustiosa vida, pero ni su marido ni sus amantes lograron ayudarla.

Padecía bulimia una semana después de la pedida de mano. La autora del libro asegura que «sus problemas familiares le crean una neurosis, que ella somatiza con la bulimia». En este sentido, la misma Lady Di dejó grabadas unas cintas en 1991 en las que reconoce que «comía todo lo que encontraba y lo vomitaba inmediatamente. Empecé a sufrir bulimia una semana después de la pedida de mano con Carlos, era una forma de poder aliviar la tensión que sentía. El día que me casé, mi cintura se había reducido de los 73 a los 60 centímetros».

El efecto Pigmalion. Diana procedía de una familia aristocrática pero no estaba preparada para ser princesa. Carlos y sus asesores actuaron a modo de Pigmalion para enseñarla a comportarse como tal en los actos oficiales.

La Reina pidió que se separaran. Es conocido que Diana de Gales no mantenía una buena relación con su suegra. Aunque Isabel II no quería que se divorciaran para evitar mayores escándalos, fue ella quien finalmente les pidió que se separaran legalmente cuando comenzaron a hacerse públicas las infidelidades de la pareja. La entrevista que Diana concedió a una cadena de televisión hablando de su fracaso matrimonial indignó a la soberana. Y prácticamente ese mismo día obligó al matrimonio a romper su vínculo. La princesa no quería acabar de esta forma. Estaba tan enamorada de Carlos que mantenía la esperanza de una reconciliación. Sus amantes no fueron sino una respuesta enrabietada a las infidelidades de su esposo. En el fondo, confiaba en que el padre de sus hijos abandonara a Camilla Parker-Bowles y recondujera su vida conyugal junto a ella.

La otra Spencer en la vida de Carlos. El príncipe conoció a Diana porque era hermana de su novia Sara Spencer. La dulzura de la joven le conquistó hasta el punto de cambiar de pareja, algo que nunca le perdonó Sara. Pero los expertos coinciden en afirmar que la boda entre Carlos y Diana fue desde el primer momento un matrimonio de Estado. Era una mujer dócil y sumisa, que no daría problemas y cuyo perfil beneficiaba a la Monarquía.

El coche fue robado días antes del accidente. Calleja explica que «el vehículo había sido sustraído cuatro años antes del golpe. Se arregló y acabó siendo propiedad de una empresa de automóviles de alto standing. Me cuesta creer que no se hiciera un examen exhaustivo del automóvil. Pero aquella noche fallaron muchas cosas que me dan que pensar. El gerente de esa empresa me confirmó que el coche fue robado de nuevo días antes del trágico accidente. Y, sorprendentemente, apareció el mismo día que lo usaron Diana y Dodi... Demasiadas coincidencias, ¿no?».

¿por qué cambió de itinerario? El trayecto del automóvil que conducía a la pareja hacia un apartamento de Dodi desvió su recorrido dando un inesperado rodeo ya que no tenía que pasar necesariamente por el túnel Pont d’Alma. A día de hoy, ese cambio de itinerario es una de las grandes incógnitas por resolver. También queda por descubrir quién dio el chivatazo a los paparazzis para que estuvieran en la puerta del hotel Ritz a la hora exacta en la que salía la pareja.

El misterio de la ambulancia. ¿Por qué la ambulancia eligió un centro sanitario más lejano del que le correspondía? «En lugar de acudir al que se encontraba a apenas un kilómetro de Pont d’Alma, en París, optó por uno que distaba seis, una pérdida de tiempo inexplicable como la de tardar más de media hora en el rescate.

¿Accidente o asesinato? Calleja afirma convencida que «la muerte de la pareja fue un asesinato. ¿Quién lo provocó, a quién le interesaba? No lo sé, pero mis investigaciones me han llevado a esa conclusión. Hablé con la inspectora de Homicidios encargada de investigar los motivos del accidente y me dijo que se extrañaba que la hubieran encargado el caso de un simple accidente de coche. Esa investigación comenzó como si hubiera sido un homicidio. Y hasta el príncipe Carlos tuvo que ir a declarar. Diana se había convertido en un personaje ‘‘incómodo’’ para el ‘‘establishment’’ y decidieron quitarla de en medio».

Temía ser asesinada. Esa idea le atormentaba. Escribió una carta en la que decía que iba a morir en un accidente de coche y que Carlos tendría que ver en ello. Incluso le confesó a un amigo que un monovolumen intentó echarla de la carretera en una ocasión. Y lo hizo constar en una declaración escrita a un abogado por si le ocurría algo. Tras su muerte, ese letrado llevó el documento a Scotland Yard.

¿por qué tenía micrófonos ocultos en su casa? La princesa contrató a una empresa especializada en espionaje y descubrió que tenía instalados micrófonos en su domicilio. Cada mes cambiaba de número de teléfono.