Las otras bodas en el palacio de Liria: «¡Qué fuerte, mamá se casa con un cura!»

Boda de Cayetana de Alba y Jesús Aguirre en 1978

Carlos Fitz-James Stuart, jefe de la Casa de Alba, ha convocado a su familia directa a la boda de su hijo Fernando con Sofía Palazuelo en el Palacio de Liria. No es la primera vez que hay una ceremonia de estas características en la que se considera la residencia oficial de los titulares del ducado. Hace dos años sirvió para el enlace de Luis Martínez de Irujo, hijo mayor del duque de Hijar y Maria Hohenlohe, divorciados desde 1987. Una boda muy discreta porque así lo quisieron los protagonistas. Cinco años antes la duquesa Cayetana mandó engalanarlo para su nieto Jacobo y su novia Asela. El padre del novio, el conde de Siruela, también se había comprometido en el mismo lugar con María Eugenia Fernández de Castro. Y mucho antes la matriarca de la saga hizo lo propio en la capilla del palacio cuando ante todo pronóstico se casó con Jesús Aguirre. Nadie imaginaba en su ambiente social y familiar que ese compromiso se hiciera realidad. Al novio lo consideraban un arribista. La dama con mas títulos nobiliarios de España se había enamorado de un sacerdote secularizado, muy relacionado con ambientes intelectuales de la llamada «izquierda caviar». La ceremonia la ofició el gran amigo de Aguirre, José María Martín Patino, bautizado por las amistades de Cayetana como «el cura rojo». Para los hijos la decisión de su madre no fue bien entendida. «Mamá se casa con un cura. ¡Qué fuerte!», decían los pequeños Cayetano y Eugenia. El palacio de Liria volverá a ser el 6 de octubre el escenario de la boda del heredero del ducado de Alba con la joven Sofía Palazuelo. La ceremonia no variará demasiado de las antes nombradas. Unas fueron al aire libre y otras en el interior, pero, como en todas, lo que no faltará será la imagen de la Virgen que, tanto en el recinto sagrado como en el exterior, presidirá el altar ante el que se arrodillarán los contrayentes.