«Lina dejó su herencia a quienes más lo merecíamos»

Daniel Pontes, heredero de Lina Morgan

Lina Morgan y Daniel Pontes
Lina Morgan y Daniel Pontes

A Daniel Pontes, asistente personal de Lina Morgan y uno de sus dos herederos, no le asustan las amenazas del sobrino de la artista, Julio López, que deja entrever que piensa impugnar el testamento de su tía, porque considera que él debía ser uno de sus beneficiarios.

Pontes no quiere entrar en polémicas, pero nos dice, categórico, que «esa herencia la dejó Lina Morgan a su chófer, Abelardo González, y a mí, a las dos personas que más nos lo merecíamos. Y no me preocupa que el señor López quiera impugnar. Es libre de hacer lo que quiera. Pero que quede bien claro que Abelardo y yo fuimos las dos únicas personas que no nos separamos de Lina hasta el final de sus días». Y añade que «procuro no leer nada de lo que se dice en los medios sobre mí, en ese sentido, estoy muy relajado y tengo la conciencia tranquila». No quiere desvelar las cifras, pero una fuente cercana al que fuera hombre de confianza de la artista cuenta que «en la herencia hay treinta abrigos de piel de primerísima calidad, un buen lote de joyas (una de ellas, un collar de gran valor que podría estar tasado en más de trescientos mil euros), un piso de más de doscientos metros cuadrados en el barrio madrileño de Retiro, valorado en un millón doscientos mil, y posiblemente lingotes de oro. Además, entre diez y quince millones en metálico... tirando por lo bajo».

A Daniel Pontes le han llamado para participar en varios programas de televisión; tiene ofertas muy interesantes económicamente para que cuente cómo fueron los últimos años de vida de Lina Morgan, pero asegura que «no he aceptado ninguna. Si fui lo suficientemente discreto cuando mi jefa estaba enferma, no voy a romper ahora ese silencio.