Tres meses de ensayo vocal para volver a cantar

La cantante regresará el próximo miércoles 2 de marzo a la prisión de Alcalá de Guadaíra. Será la última vez que la tonadillera traspase los muros, la puerta, con lona verde, que impide ver el interior de la cárcel, y que han supuesto para Isabel uno de los peores años de su vida. Pantoja podrá ir a lo largo de todo el día al centro penitenciario, porque no hay hora fijada para su regreso. Si todo transcurre con normalidad, apenas permanecerá dentro de prisión una hora escasa. Una vez en el interior, será registrada en el sistema con huella para su pase a la libertad condicional, tendrá que entregar la documentación pertinente y, una vez finalizado el trámite, abandonará la prisión para siempre.

Dentro deja algunas «amigas» de las que se quiso despedir a través de una carta en la que les daba las gracias por cómo la habían cuidado en su encierro; les decía que se habían conocido en el peor de los sitios y les deseaba mucha suerte. Esa carta jamás llegó a las manos de sus compañeras porque una funcionaria del módulo de tercer grado le dijo que tenía que enviarla por los cauces legales. Sin embargo, otra trabajadora que tenía cariño a la tonadillera decidió contárselo a sus antiguas compañeras de módulo. Curiosamente, en el mismo en que estaba la cantante acaban de ingresar la ex alcaldesa socialista de Jerez de la Frontera, Pilar Sánchez, y una condenada por el «caso Malaya», Carmen Fernández Revilla.

Fuentes cercanas a Pantoja nos dicen que la tonadillera no se encuentra bien. «Está triste», aseguran. Su tristeza no tiene nada que ver con los 16 meses que ha permanecido en prisión, a pesar de que piensa que nunca tendría que haber pisado la cárcel. Está muy preocupada por la salud de su madre, doña Ana. Ése es el motivo principal por el que la cantante permanece enclaustrada en Cantora. La semana pasada tuvieron que llamar y consultar al médico porque veían que doña Ana, de 84 años, tenía alteración en el habla y no se encontraba bien. Al final todo quedó en un susto. Para Isabel, su madre es un pilar fundamental. La ha acompañado, cuando su salud se lo ha permitido, a todos sus conciertos y siempre ha vivido con ella. Kiko Rivera, en una promoción, comentó también en «petit comité» que su madre «no estaba bien».

Vuelta a los escenarios

Una vez conseguida la libertad condicional, la vida de Pantoja dará un giro de 180 grados. Para empezar, podrá viajar por todo el territorio español. Tan sólo tendrá que acudir cada 15 días a firmar y comunicar al juzgado sus movimientos fuera de la provincia de Cádiz. Todos sabemos las penurias que ha pasado la tonadillera para poder pagar la multa de 1.047.000 euros por blanqueo de dinero en la separata del «caso Malaya». Para poder satisfacerla, entre otras cosas, tuvo que vender la casa de la Pera (Marbella), su ático de Fuengirola, y la casa de La Moraleja (Madrid). A pesar de estas ventas, todavía le queda por satisfacer parte de la deuda.

Necesita trabajar. La pregunta del millón es: ¿Cuándo y dónde regresará? No será de inmediato. De hecho, su otorrino, el doctor Carlos Martín Vázquez, nos ha dicho que tras tanto tiempo sin cantar, su vuelta «no puede ser de un día para otro», y aunque nos aclara que «no voy a hablar de un paciente en particular», continúa: «Me mantengo en que tiene que ponerse en marcha una rehabilitación foniatra, logopeda y con el maestro de canto, que, como mínimo, durará tres meses». Los modistos López de Santos, con los que la cantante ha trabajado sus dos últimos años de conciertos, no han recibido llamada alguna de Pantoja para su vuelta a los escenarios. López de Santos explican que para preparar los trajes para su regreso a los escenarios necesitan «mínimo, un mes y medio, que es lo que tardamos en hacer una colección». Por lo que, haciendo cuentas, la vuelta de la cantante no será antes de abril o mayo.