Los dictados de la naturaleza

Lechazo de churra asado
Lechazo de churra asado

La tradición castellana se saborea en Mannix. Porque hasta este templo se viene a comer el lechazo del gran Marco Antonio García, probablemente el mejor que se haya llevado a la boca, pero también las recetas de Gema García, diseños clásicos que miran hacia la tradición a partir de los productos que dicta la naturaleza del entorno. Nos cuenta la cocinera que los corderos son todos de raza churra autóctona y no superan los veintiún días, en los que sólo se han alimentado de la leche de su madre. El ritual comienza dividiendo el animal en cuartos antes de colocarlo en las cazuelas de barro y con la piel hacia abajo en contacto con el fondo de agua. Después se sazona por la parte interna, se colocan las ascuas en el centro del horno y se introduce en el de adobe, ya encendido con leña de encina. Pasadas dos horas, se le da la vuelta para que se tueste la piel y el comensal la disfrute tostadita y crujiente mientras la carne resulta jugosa y nada grasienta. Antes de trincharlo, lo suyo es haber degustado las croquetas de brandada de bacalao de Gema, los puerros mini salteados con huevo escalfado, trufa negra de verano y crema de queso ahumada, la ensalada de sardina ahumada con vinagreta de fresa y guacamole o los chipirones en tempura.

Restaurante: Mannix

Dónde: C/ de Felipe II, 30. Campaspero. Valladolid.

Tel.: 983 69 80 18.

30 euros es el ticket medio de este local tradicional con recetas de sabor castellano.