Tranquilidad para padres

Ya sea en la piscina, la montaña o en un concierto, saber dónde están los más pequeños y hasta qué sienten es posible.

Ya sea en la piscina, la montaña o en un concierto, saber dónde están los más pequeños y hasta qué sienten es posible.

El smartphone que no es teléfono

Es fácil durante el verano caer en la tentación de saturar a los pequeños con las pantallas con la excusa de mantenerlos comunicados con los padres o mayores. Para aprovecharse de lo bueno de la tecnología, sin fomentar dependencias, existe Republic Relay Relay. Este dispositivo sin pantalla viene con solo un botón para comunicarse, pese a ello cuenta con conectividad 4G LTE y Wi-Fi para ayudarlo a mantenerse en contacto, pero funciona como un walkie talkie. Una vez que configura un canal desde la app, el pequeño puede usar Relay para comunicarse con un familiar o amigo. Todo lo que tienen que hacer es presionar el botón y decir su mensaje para que lo recibamos en la aplicación. También cuenta con GPS para saber dónde está en caso de emergencia.

Siempre a la vista

El Benjamin Button es un dispositivo de doble uso. Por un lado, su cámara capta cualquier momento importante, gracias al reconocimiento facial y de voz. Las imágenes se envían al smartphone seleccionado al instante y solo visibles para el usuario gracias a una capa de seguridad específica: no se almacenan en la nube. Quien lo lleve puesto, apenas pesa unos gramos, también puede dar comandos de voz para tomar imágenes, lo que nos lleva al segundo uso: en caso de emergencia, el pequeño puede activar la cámara y enseguida se reciben las imágenes de lo

que está viendo.

A todas horas

Gracias al Smart Watch Omate, desarrollado por Nanoblock Kids, es posible estar comunicado con los más pequeños en cualquier momento. Su diseño imitando piezas de Lego lo hace divertido para ellos. Permite videoconferencias, envío de mensajes e incluso averiguar su ubicación en tiempo real. También es seguro de usar gracias a la capa de seguridad adicional que evita que otros intercepten datos. En caso de necesidad el usuario puede enviar una alerta SOS directamente desde el reloj. Además de estas características de seguridad el Smart Watch Omate tiene funciones útiles como alarma, cronómetro y podómetro. Su batería dura tres días y cuenta con un cargador USB magnético, que también puede usar para la transferencia de datos.

Para comprenderlos mejor

La pulsera inteligente Vivomark no es un rastreador, ni siquiera permite comunicarse a distancia con el usuario, pese a ello, nos dice mucho sobre el estado de los pequeños. Equipada con dos sensores, este wearable rastrea la actividad electrodérmica, el cambio de conductividad en la piel, para deducir las emociones de nuestros hijos. Los datos se transmiten a la aplicación y allí podemos ver sus cambios de humor, la hora en la que se produjeron y comprender sus gustos. También resulta útil para identificar los terrores nocturnos. Saber qué le produce alegría, miedo, tristeza o incluso fatiga nos permite tomar mejores decisiones y comprender las pautas de conducta a lo largo del tiempo.

A prueba de niños

El Rastreador GPS Jiobit Kids permite ubicar a quien lo lleve gracias a utilizar Bluetooth, Wi-Fi, redes celulares, GPS y sensores para obtener ubicaciones precisas. Pesa pocos gramos, es resistente al agua y a los golpes o caídas y su batería dura unos 30 días. Funciona tanto en espacios abiertos como en sitios cerrados de varios niveles, como un centro comercial.

Disfrutar del agua

El sistema Swim Monitor System de SEAL es perfecto para quienes están aprendiendo a nadar. Gracias a la tecnología RF este ingenioso sistema puede monitorear y rastrear nadadores en cualquier lugar alrededor del agua para mantenerlos seguros. Simplemente hay que colocar la pulsera y el sistema detectará si el niño está en el agua, emitiendo una señal. Las pulseras se venden en cinco colores diferentes y su rastreador es capaz de localizar varias al mismo tiempo. También detecta el nivel de nado de cada usuario. Es portátil, lleva un indicador de luces LD y tiene su propia estación de carga.