¿Quién robó el vestido rojo de Montesinos?

El modisto mantiene una batalla judicial contra una joven diseñadora que habría plagiado una de sus piezas de alta costura

El modisto mantiene una batalla judicial contra una joven diseñadora que habría plagiado una de sus piezas de alta costura

Un vestido rojo desaparecido es el motivo de controversia. ¿La víctima? Su autor, el diseñador Francis Montesinos, que presentó la pieza para la colección otoño/invierno 2013-2014 en Madrid Fashion Week. Los hechos están siendo investigados por un juzgado de instrucción de Madrid desde principios de año y, según informan a LA RAZÓN fuentes conocedoras de la investigación, ya se ha tomado declaración tanto a la diseñadora denunciada como a los denunciantes, y es previsible que en breve el juez tome una decisión.

En las imágenes se pueden apreciar dos vestidos que a simple vista parecen distintos, aunque podría tratarse de la misma pieza. Uno, transparente y de manga larga; otro, de tirantes y con un forro que evita las transparencias. ¿La espalda? La misma en ambas prendas.

El vestido es uno de los que el espacio de moda Promodelia expuso en la primavera de 2015, fecha en la que desaparece. La polémica surge cuando la organización del «showroom» traslada la colección de Montesinos a Valencia y advierte que una de las siete piezas expuestas ha desaparecido. Promodelia comunica lo sucedido al modisto y deciden esperar hasta dar con el paradero de la pieza de alta costura. Casualidad o causalidad, un vestido muy similar –pero sin mangas ni transparencias– aparece en octubre de 2015 lucido por una joven diseñadora que acude a los premios «Dedal de Oro 2015» en el Hotel Westin Palace de Madrid para recoger su premio. Horas después ella publica una imagen en Instagram en la que presume de trofeo y de un vestido que, según ella, es una creación suya, llamada «Marilyn», y que a las semanas sale a la venta en su web oficial.

El estilo de la diseñadora poco tiene que ver con el polémico traje. Apuesta por cortes muy comerciales y emplea el raso, un tejido «low cost» cuyo precio no daría ni para el IVA de la tela que empleó el levantino. Aun así y para esclarecer las sospechas, Montesinos decide contactar con la joven, que le asegura que es un traje que ella misma ha creado. No obstante, a los pocos días las prendas de la joven, que hasta la fecha permanecían en Promodelia, son retiradas por el equipo de la creativa. Tras ello, Montesinos vuelve a hablar con la referida para evitar acudir a los tribunales, pero ésta insiste en que es una creación suya. Será, por tanto, la Justicia quien finalmente haya de pronunciarse.