No a la ridiculez, sí, a la moda

Andrés Sardá transformará mañana la MBFW en un hotel de lujo donde la protagonista será Bibiana Fernández y su «performance» al más puro estilo de Hollywood. Custo Barcelona, o lo que es lo mismo, Custo Dalmau, acaba de celebrar su veinte aniversario sobre la pasarela neoyorquina. Fue el primer español que desfiló en la New York Fashion Week y con el llegó la customización. Cuarenta desfiles representan una increíble inversión, recompensada con el aplauso del público. Con Reborn establece un código renovado y marca el inicio de un nuevo ciclo. El cambio se expresa en un giro hacia la sofisticación, una contención del ADN propio de la marca que se mantiene en un tono más bajo. El uso del negro, un color hasta ahora ajeno a Custo Barcelona, es determinante en la expresión de este nuevo concepto.

Es una colección de contrastes: sensualidad deportiva, largos maxi vs mini, juegos de transparencias en contraste con la opacidad y alternancia de blanco y negro son algunas de las apuestas para esta temporada. Las bombers ocupan un lugar destacado en la colección así como los tejidos con cuerpo, apliques metálicos y mezcla de bordados y estampados. Custo sigue rompiendo moldes y marcando tendencia.

Hemos vivido la ola de frío más importante desde hace veinte años en Nueva York. Los abrigos voluminosos, los forros de Uniclo y los gorros de lana con pompones se combinaron con botas estilo mosquetero. Ser fashion no significa ir con los pies al descubierto. No hay que confundir la ridiculez con la moda.