Política

Cambio en la Delegación del Gobierno motivado por las listas del PSOE para las generales

Celis cedió el testigo a Lucrecio Fernández / Foto: Manuel Olmedo
Celis cedió el testigo a Lucrecio Fernández / Foto: Manuel Olmedo

La confección de las listas para el Congreso ha afectado a la organización institucional en Andalucía. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, impuesto por Ferraz en la lista para Sevilla, adversario casi de cuna de Susana Díaz, cedió el testigo al nuevo delegado del Gobierno en Andalucía, Lucrecio Fernández, quien aseguró en su discurso de toma de posesión, celebrado en Sevilla, que «la colaboración institucional no es una opción, sino un mandato de la Constitución». «La esencia final de la política debe ser mejorar la vida de los ciudadanos», aseguró. El mensaje choca con la guerra intestina entre el Federal y el Regional en el PSOE, con filtraciones de la vieja guardia andaluza advirtiendo sobre una posible escisión de la que ayer salió al paso Susana Díaz. La vía deslizada de emular al PSC, en realidad, siquiera es una opción real, ya que el partido catalán, en puridad, no es el PSOE sino un partido federado en un enclave en el que los socialistas no se presenta. Por tanto, escindirse no es una opción salvo que quien lo promulgue se vaya del PSOE y cree otro partido al modo del PA y el PSA en la vieja pugna entre Pacheco y Rojas Marcos. Rodríguez Gómez de Celis, en su discurso, mencionó a las mujeres asesinadas durante su mandato, a José Gil, bombero fallecido en tareas de rescate durante las inundaciones, al guardia civil José Manuel Arcas, asesinado en acto de servicio, a la joven Laura Luelmo, asesinada en la localidad onubense de El Campillo, a los inmigrantes que mueren en el Estrecho y al niño Julen.