Cañamero: “Mi lista son las aceitunas”

El ex diputado nacional de Podemos pide a “la izquierda a la izquierda del PSOE” un esfuerzo por “intentar hacer un Gobierno lo más cercano posible a la Justicia social”

El ex diputado nacional de Podemos pide a “la izquierda a la izquierda del PSOE” un esfuerzo por “intentar hacer un Gobierno lo más cercano posible a la Justicia social”

«Ahora mi lista son las aceitunas». Con estas palabras confirma el ex diputado de Unidas Podemos en el Congreso por Jaén, Diego Cañamero, que no concurrirá en ninguna candidatura por ése ni por otro partido en las elecciones del próximo 10 de noviembre, como tampoco lo hizo ya en las del pasado abril. «Empecé con 8 años siendo jornalero, ahora tengo para 64 y voy a terminar mi vida como la comencé», añade, a modo de explicación a sí mismo.

Cañamero admite que desde el partido que lidera Pablo Iglesias le plantearon que se quedara, pero él asumió el compromiso de presentarse por Jaén y estar una sola legislatura por «unas circunstancias políticas que pasaron en aquel momento» –entre otras cuestiones, al encarcelamiento del sindicalista y ex concejal en el Ayuntamiento de la capital jiennense Andrés Bódalo– y «se acabó». Pero incluso desde esa posición vital que le ha llevado a volver a encaramarse a los olivos, Cañamero sigue mirando y leyendo el tablero político. Asegura que no le sorprende el desencuentro entre PSOE y Unidas Podemos que ha desembocado en la repetición electoral. «PSOE y PP han gobernado España los últimos 40 años de democracia y han acumulado una serie de defectos difíciles de corregir. Sabía que el PSOE no iba a aceptar girar hacia posiciones ya no de izquierdas, sino más honestas, más transparentes», mantiene. Cree que los socialistas «han intentando derrotar y humillar» a Podemos. De arranque, exigiendo la «retirada de Pablo Iglesias» durante las negociaciones. «Es una barbaridad en democracia decirle al cabeza de lista de un partido con el que quieres pactar ‘contigo no vamos ni a coger un cántaro de agua a la fuente’». A su juicio, aquello fue una señal de que realmente no querían hacerlo, como luego ofrecerles «el florero de la casa». Alude a la vicepresidencia y los tres ministerios a los que Podemos dijo no y que para Cañamero constituyeron un engaño que no conllevaban «ningún tipo de poder». «Un partido que no tiene mayoría absoluta no le puede ofrecer al socio con el que pretende coaligarse y que tiene cerca de 4 millones de votos, es decir, más de la mitad de los que obtuvo el PSOE; la gestión del 2,2% del Presupuesto General del Estado», suma.

Otro síntoma de que los socialistas no buscaban el acuerdo, en su opinión, es que «estuvieron 80 días sin hacer nada, sin contactar», recuerda. «Lo que querían era ganar el relato sobre un adelanto electoral que ya tenían decidido», asevera. Y cose: «Querían culpar por una parte a la derecha de que no hubiera Gobierno y por otra a la izquierda de no querer pacto porque ya estaban en el diseño de una campaña electoral».

En relación a la irrupción en el mapa político de Más país, el partido liderado por Íñigo Errejón, no duda en tildarla de «un error, la pinten como la pinten». Cañamero defiende que la situación política actual «requeriría que toda la izquierda a la izquierda del PSOE –para él ‘un partido de la casta, de las puertas giratorias’–», se esforzara por «intentar hacer un Gobierno lo más cercano posible a la Justicia social que atienda a los pensionistas y derogue las reformas laborales o la ley mordaza». Y es que vaticina que los resultados del 10-N «serán muy similares a los anteriores».