Díaz recoloca a cuatro de los cinco consejeros salientes en cincuenta días

La presidenta salda la factura de la crisis de Gobierno: Alonso, a la Agencia de la Energía; y Ortiz, al puerto de Almería. Sólo De Llera volvió a su plaza en la Fiscalía

Los ex consejeros Alonso, Ortiz, Maldonado y De la Calle, sonrientes el día que nombraban a sus sustitutos
Los ex consejeros Alonso, Ortiz, Maldonado y De la Calle, sonrientes el día que nombraban a sus sustitutos

La presidenta salda la factura de la crisis de Gobierno: Alonso, a la Agencia de la Energía; y Ortiz, al puerto de Almería. Sólo De Llera volvió a su plaza en la Fiscalía

La palabra «lealtad» fue muy repetida en el pasado congreso regional del PSOE-A. El aparato socialista siempre agradece los servicios prestados, incluso si no son los esperados. Una estrategia (la fidelidad) que Susana Díaz ha heredado de sus antecesores, con buenos resultados, pues el partido camina ya por su cuarta década al frente de la Junta sin que nadie le haya apeado del poder. Así, y cuando apenas se han superado los cincuenta días de una profunda crisis de Gobierno en el Ejecutivo andaluz, cuatro de los cinco consejeros salientes –algunos de ellos en áreas muy señaladas por la ciudadanía como Sanidad y Educación– ya han sido recolocados en la propia administración. El Consejo de Gobierno aprobó ayer el nombramiento de Aquilino Alonso, ex consejero de Salud, como nuevo director de la Agencia de la Enería; y el de Carmen Ortiz, ex consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, como presidenta de la Autoridad Portuaria de Almería. La factura política de la presidenta, tras largos meses preparando su frustrado asalto personal a Ferraz, queda saldada por ahora.

Los rescates políticos del PSOE son ley no escrita. Resultaron especialmente llamativos tras las municipales de 2011, cuando significados alcaldes como Vicente Zarza (Zalamea la Real), Miguel Ángel Domínguez (Valverde del Camino), Cristóbal Romero (Trigueros) o Pilar Salazar (Pozo Alcón) perdieron el cargo y fueron nombrados delegados provinciales de la Junta. Más recientemente, el que fuera presidente del Parlamento andaluz en la anterior legislatura, Manuel Gracia, fue reubicado en el Puerto de Sevilla, pese a sus más de 70 años. Un premio a su trayectoria en el Partido Socialista.

De los cinco consejeros que cesaron el 8 de junio, sólo Emilio de Llera dejó la cartera de Justicia e Interior para recuperar su plaza en la Fiscalía de Sevilla, renunciando a su escaño. El ex consejero de Empleo, Empresa y Comercio José Sánchez Maldonado fue nombrado nuevo rector de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) el 3 de julio y la ex consejera de Educación Adelaida de la Calle es la nueva presidenta de Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) desde el 27 de junio. Aquilino Alonso, licenciado en Medicina y Cirugía, fue viceconsejero de Salud de 2013 a 2015, cuando sustituyó a María José Sánchez Rubio al frente de la consejería. Dos años en los que la sanidad ha sido foco de polémica ciudadana andaluza, con más retrocesos que avances. De la sanidad salta ahora a dirigir la Agencia de la Energía, englobada en la Consejería de Empleo, para suplir a María José Asensio que acumulaba también la secretaría general de Innovación, Industria y Energía, después de permanecer cuatro meses apartada por su implicación en el «caso Aznalcóllar». Aquilino entró, además, en la nueva ejecutiva de Susana Díaz tras el congreso del pasado fin de semana. Por último, Carmen Ortiz ocupará la presidencia del Puerto de Almería, donde cesa Trinidad Cabeo después de más de diez años.

El PP-A considera que Díaz «los recompensa reubicándolos en la endogamia del Gobierno andaluz». La vicesecretaria de Bienestar Social de los populares, Ana Mestre, señaló que la presidenta, «al más puro estilo de puerta giratoria», recoloca a los ex consejeros «en una Junta que tiene tentáculos por toda nuestra tierra», utilizando las instituciones para «pagar favores».