Política

«Diez» veces Fornieles: tres idiomas para un arte

El autor andaluz afincado en Berlín expone en Madrid un compendio de su trayectoria vital y artística después de seis años sin hacerlo en España

Emilio Fornieles/ Foto: http://www.straussfoto.de  ©
Emilio Fornieles/ Foto: http://www.straussfoto.de ©

El autor andaluz afincado en Berlín expone en Madrid un compendio de su trayectoria vital y artística después de seis años sin hacerlo en España

La dimensión intangible del tiempo cobra otra medida a ojos del artista. La vida pasa entre estaciones mientras el hombre busca cobijo y certidumbres golpeado por la novedad de los días. «Diez, Ten, Zehn» es el nombre de la exposición que acoge la Galería de Arte David Bardía de Madrid hasta el 27 de octubre y que supone el retorno del artista Emilio Fornieles a España tras seis años. Bajo el título del compendio de tiempo que comprende, en español, inglés y alemán, la exposición recoge 10 años de trabajo del pintor andaluz –«Nací en Tarragona, pero soy de Lepe», apunta a LA RAZÓN– afincado en Berlín. Fornieles presenta material de diez series producidas entre España y Alemania, coincidiendo además con el 30 aniversario del hermanamiento entre Madrid y Berlín y muchas de ellas nunca expuestas en territorio español. «Se trata de una década de producción intensiva en distintos ámbitos climatológicos, políticos, sociales y, sobre todo culturales», señala Fornieles.

De series creadas bajo la «Luz de la Costa» onubense a creaciones más recientes que no dan tregua a los pinceles y en la casi ausencia de luz que caracteriza a las ciudades nórdicas y a la capital germana. La muestra cuenta también con piezas seleccionadas de series como la «Opera Prima, pintores con letra grande», que fue inaugurada por José Saramago, autor del prólogo del catálogo de Fornieles y padrino artístico del pintor andaluz (la obra «Zezito», retrato del joven Saramago, preside la sede de la Fundación Saramago en Azinhaga); y con producciones más recientes como «Riesen auf Espedrillen (Gigantes sobre Espartos)», apología de la marca España en el extranjero a través de retratos de artistas de la lengua cervantina sobre las típicas zapatillas nacionales. En la serie «Soul Landscapes» destaca el color, un elemento al que Fornieles vuelve «a modo de lapsus» entre las series en blanco y negro. Esta última serie supone «una inmersión instrospectiva, buscando retratar el alma de espacios y arquitecturas interiores» y la captura de la abstracción interior y el instante emocional. «Historias abiertas», al fin, «a la libre interpretación como el propio arte», apunta Emilio Fornieles. Así, autorretratos o «Zofie», su mujer y musa. En la exposición también destaca «Diario de Rodión», basado en la novela de Dostoievski «Crimen y Castigo»; y «Notas con Melodrama, retratos del cine y la música»; o la «Black Serie», una vuelta al blanco y negro.

Se trata de diez años que suponen la creación o la afirmación de una personalidad y un estilo propios: de los retratos en acrílico y tóner sobre maderas de gran formato ejecutados en una única sesión a la introducción del color, siempre con un cariz social en las obras y una gran influencia literaria, sin dar la espalda a la utilización de elementos tecnológicos como gafas estereoscópicas o 3D de lente roja.

Se trata de tres idiomas y tres fases y muestran una evolución, aunque se mantiene un lenguaje y la reflexión de la personalidad. «En ocasiones necesito el color para liberarme», apuntó a LA RAZÓN. Otro elemento común es «la temática social» y la literatura. Al final, es la mirada «del público la que puede ver una obra diferente», señala Fornieles, en una reivindicación –escribió Aute en «La belleza»– «del espejismo de intentar ser uno mismo». Igual la belleza no puede cambiar el mundo – en Berlín, igual que en Sevilla, las colas del Primark «también son mayores» que para entrar en los museos y «los periódicos que sobreviven parecen un compendio de 'El Caso'»– pero al menos puede intentarlo. «Mercaderes, traficantes, más que náuseas dan tristeza, de perder, por un instante, la belleza», siguen los versos de Aute. «Somos herederos de la cultura cervantina», recuerda –marca España en Alemania– Emilio Fornieles, que argumenta, sobre su motocicleta «Black Betty»: «El espectáculo ha de seguir, sobre dos ruedas si se precisa incluso, pero las dificultades no han de parar nunca la creatividad, todo lo contrario, ésta surge de las limitaciones».