El juez toma declaración al ex gerente de «DeSevilla»

López Adán se halla imputado por el presunto desvío de 935.890 euros

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El juez de Instrucción 16 de Sevilla toma declaración hoy, como imputado, a Miguel López Adán, ex gerente de la Fundación DeSevilla del Ayuntamiento hispalense, por el presunto desvío de 935.890 euros de subvenciones para ayuda al desarrollo.

La declaración como imputado se produce después de que un informe de la Guardia Civil haya señalado que 935.890,15 euros procedentes de diferentes subvenciones del Ayuntamiento se destinaron a otros fines, no se justificaron ni se reintegraron en las arcas municipales.

Los entonces responsables de la fundación, nombrados por el Gobierno de coalición PSOE-IU, fueron denunciados en noviembre de 2012 por el actual equipo municipal del PP, quien apreció posibles delitos de malversación, falsedad y delito societario presuntamente cometidos por el anterior alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), y el ex primer teniente de alcalde Antonio Rodrigo Torrijos (IU).

Se trata de ayudas que otorgó la delegación de Relaciones Institucionales, que dirigía Torrijos, entonces primer teniente de alcalde y ahora portavoz municipal de IU, para proyectos de cooperación en Colombia, Cuba, Nicaragua o Palestina.

En su denuncia, el actual equipo aseguraba que la supuesta ayuda humanitaria se destinó a apoyar al «régimen castrista y a plataformas comunistas» y las subvenciones se justificaron con facturas presuntamente falsas.

Entre las presuntas irregularidades, la denuncia recogió que 64.881 euros entregados para un incinerador en el Cementerio Colón de La Habana se justificaron con una factura de la empresa vasca Mercurio Trading por importe de 59.624 euros fechada el 22 de febrero de 2008, «diez meses antes de que el señor Torrijos concediera la subvención».

Otro caso llamativo de «proyecto fantasma» –según la denuncia– es la llamada «Casa de La Habana», a quien Torrijos concedió 120.196 euros para rehabilitar el inmueble para viviendas sociales pero siguió siendo el domicilio de un coronel castrista. Recogió además el caso de los ordenadores para la Central de Trabajadores cubana, proyecto de 36.000 euros para el supuesto envío de 60 ordenadores pero la factura es de 13 y en el expediente se incluyó como gastos el viaje de varios miembros de CC OO a La Habana para el Primero de Mayo, entre ellos la esposa del entonces gerente de la fundación, Miguel López Adán.