El legado educativo en Andalucía: una tasa de abandono temprano 5 puntos más alta que la española

El riesgo de pobreza entre los menores de 16 años aumentó tres marcas porcentuales entre 2008 y 2017

El riesgo de pobreza entre los menores de 16 años aumentó tres marcas porcentuales entre 2008 y 2017

Hay números con gravedad espesa. El presidente del Ejecutivo andaluz, Juanma Moreno, defendió en su discurso de investidura que «la educación debe formar parte primordial de los quehaceres de un Gobierno» y se comprometió, entre otras iniciativas en esa materia, a diseñar un «Plan Andaluz de Refuerzo Educativo que reduzca el abandono escolar, aprovechando la financiación del Programa de Cooperación Territorial Proeducar y otros de los que pudiera disponerse». Y lo cierto es que la comunidad tiene deberes por hacer en ese sentido. Así se ratifica en un documento titulado «Cifras y Datos número 13. Niñas, niños y adolescentes en desventaja social», fechado en diciembre de 2018 y con el marchamo del Observatorio de la Infancia en Andalucía, un órgano consultivo y de propuesta, que estaba adscrito a la Dirección General de Infancia y Familias que integraba la hasta ahora Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta.

En dicho informe, consultado por LA RAZÓN y localizable en el portal del Ejecutivo regional, se asevera que «la tasa de abandono educativo temprano en Andalucía es del 23,5%, cinco puntos porcentuales más elevada que la de España (18,3%) y 13 puntos porcentuales» más alta que la de la «Unión Europea (10,6%) en 2017». «En Andalucía –se hilvana– el 28,7% de los chicos de 18 a 24 años y el 18% de las chicas de ese rango de edad no han continuado su formación (reglada o no reglada), más allá de la educación secundaria obligatoria». Y no son las únicas referencias con tintes de sopa amarga. «De 2008 a 2017», esto es en una década, se incrementó «3 puntos porcentuales el riesgo de pobreza o exclusión social entre las personas menores de 16 años» en la comunidad, de acuerdo a lo reflejado también en el mencionado documento.

En ese mismo periodo, «la pobreza grave en la infancia» subió «5 puntos porcentuales» en el territorio que compone el mapa regional y «4 puntos porcentuales en el país», uno menos.

«La pobreza grave alcanza al 15% de las personas menores de 18 años en Andalucía (al 19% si se emplea el umbral de pobreza español) y al 16% de los niños, niñas y adolescentes de España», consta en el texto del Observatorio. En él se aboga por seguir «profundizando en el estudio del empobrecimiento y la desventaja social en niños, niñas y adolescentes, para poder diseñar actuaciones que efectivamente contribuyan a reducir las desigualdades económicas y sus consecuencias sociales en la infancia y adolescencia de Andalucía, de España y del resto del planeta». El nuevo Gobierno autonómico que lidere Moreno tiene aquí tarea por delante.