Griñán, el presidente andaluz que relevó a Chaves y se marchó con prisas

José Antonio Griñán, durante su intervención en la entrega de los Premios Clara Campoamor 2013
José Antonio Griñán, durante su intervención en la entrega de los Premios Clara Campoamor 2013

José Antonio Griñán, que hoy ha sido inculpado por el Tribunal Supremo por el caso de los ERE, relevó en la Presidencia de la Junta de Andalucía a Manuel Chaves tras haber sido consejero de su Gobierno, y se marchó cuatro años después con prisas alegando motivos personales, pero bajo la sombra de este caso.

"No creo que hubiera un gran plan, pero sí un gran fraude", fue una de las frases que pronunció en su comparecencia ante el Supremo por este asunto, que le costó el acta de senador, ya que hace unas semanas anunció su decisión de dejar la política.

Griñán dijo entonces que pretendía quitar a su partido "la presión"que conlleva este proceso, sobre todo después de que Ciudadanos condicionara su apoyo a la investidura de su sucesora en el cargo, Susana Díaz, a su renuncia y la de Chaves.

Abandonó la Junta para situar con unas primarias, también exprés como su marcha del Gobierno andaluz, a Susana Díaz en el cargo, la primera mujer presidenta en Andalucía y también la primera en una comunidad autónoma socialista.

Presidente andaluz desde abril de 2009 hasta septiembre de 2013, Griñán accedió al cargo tras la dimisión de Chaves, y casi tres años después los electores dieron por primera vez la victoria al PP, aunque sin mayoría absoluta, por lo que siguió gobernando gracias a un pacto con IU.

Griñán manejó los tiempos políticos imprimiendo su sello personal, lo que desconcertó en no pocas ocasiones a sus propios compañeros, como cuando decidió convocar en solitario las elecciones andaluzas que después perdió.

Un año después de que Chaves le pasara el "testigo", Griñán le relevó también como secretario general del PSOE-A y, cargo que ocupó desde febrero de 2012 hasta julio de 2014.

Ambos fueron además ministros de Trabajo, primero nuevamente Chaves -entre 1986 y 1989- y, entre 1993 y 1996, Griñán.

Profesor del Derecho del Trabajo, su primer cargo fue el de viceconsejero de Trabajo de la Junta en 1982, aunque su carrera política se consolidó con la llegada de su antecesor a la Presidencia de la Junta en 1990, cuando le nombró consejero de Salud y, sobre todo, a partir de 1994 cuando regresó a la política andaluza como consejero de Economía.

Pero Chaves y Griñán se distanciaron sólo unos meses después de que éste alcanzara la Presidencia de la Junta, cuando quiso acabar con la bicefalia y asumir también la secretaría general del PSOE andaluz, lo que obligó a convocar un congreso extraordinario, que en marzo de 2010 puso fin a dieciséis años de liderazgo de Chaves.

La "vieja guardia"del PSOE andaluz quedó relegada y se abrió una nueva etapa en la que Griñán, alejado hasta entonces de la vida orgánica de partido, depositó su confianza en un equipo joven que, transcurrido el tiempo, tuvo como cabezas más visibles a Mario Jiménez en el partido y Susana Díaz en el Gobierno. EFE