La ceguera de UGT, «incomprensible»

La Razón
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El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha roto su silencio sobre el escándalo que afecta al sindicato en Andalucía. Lo ha hecho en una entrevista concedida a la Agencia Efe en la que ha dejado muy mal a la dirección de UGT en la comunidad. Méndez ha dicho en voz alta lo que todos piensan: que resulta «incomprensible» que se utilizaran fondos públicos para pagar una comida en la Feria de Abril de Sevilla presentando para ello una factura falsa a la Junta de Andalucía, que ya ha reclamado la devolución de las cantidades. El problema es que Méndez se ha quedado corto. La reacción del sindicato, si de verdad tiene interés en llegar hasta el fondo del asunto, debería ser inminente y apartar de la gestión a todos aquéllos que han manipulado facturas y que han contribuido al presunto desvío de fondos públicos que ya investiga el juzgado de Instrucción 6 de Sevilla.

Conviene recordar que el argumento del secretario general de UGT-A, Francisco Fernández, reiterado ayer, es que todo se debe a una campaña de algunos medios de comunicación para dañar la imagen de su organización. La realidad es muy distinta: quien verdaderamente mancha la reputación de UGT no es el que denuncia las irregularidades sino quien las comete. Y Fernández es el actual máximo responsable en la región y era el «número dos» de Manuel Pastrana, al que sustituyó en el cargo. Además, hablar de «errores puntuales» en casos tan grotescos y que se repiten en el tiempo es un argumento intelectualmente tan endeble que deberían reflexionar sobre la estrategia que están siguiendo para frenar el caso.

Méndez aseguró que hay que «justificar hasta el último euro», una máxima que resulta evidente pero que todos los indicios apuntan que no se ha respetado en los últimos años en la gestión de UGT-A.