La cúpula regional no honra a Torrijos

El ex concejal de IU, doblemente imputado, es homenajeado sin la presencia de Maíllo

SEVILLA- Un mes y medio después de su despedida del Ayuntamiento hispalense, el comité local del Partido Comunista de Andalucía y el consejo de Izquierda Unida de Sevilla homenajearon ayer a Antonio Rodrigo Torrijos, que abandonó el Consistorio por las causas judiciales que soporta. Más que por las presencias, el íntimo acto que se desarrolló en la agrupación de Cerro-Amate estuvo marcado por las ausencias. Ningún miembro de la cúpula regional de la coalición de izquierdas arropó a Torrijos en este reconocimiento a su trayectoria institucional «a lo largo de los últimos once años», tal y como aseguró la formación. De hecho, durante las últimas semanas que ostentó el cargo de portavoz municipal de IU, el coordinador regional, Antonio Maíllo, mostró abiertamente su malestar por sus imputaciones judiciales, dejando la puerta abierta a su marcha. Y así fue. El pasado 22 de noviembre anunció que se marchaba «para no perjudicar las expectativas de crecimiento de mi partido».

No obstante, en el acto estuvieron presentes el secretario del PCA, Carlos Vázquez; el coordinador provincial de IU, Manuel Gutiérrez Arregui; su sustituto en el Ayuntamiento y coordinador local de IU, José Manuel García; la concejal con la que compartía tareas municipales Josefa Medrano y varios dirigentes vecinales, como la presidenta de la plataforma «Nosotros también somos Sevilla», Rosario García, y el presidente de Facua, Francisco Sánchez Legrán.

García aseguró que fue un acto de «justicia y reconocimiento al trabajo, dedicación y generosidad» del ex concejal y recordó que «simplemente ha dado un paso al lado en sus responsabilidades institucionales, manteniéndose como dirigente y siendo un activo importante dentro de la organización».

Por su parte, tal y como apunta el partido, Torrijos agradeció «tantas muestras de cariño y apoyo» e hizo un llamamiento a «seguir luchando por transformar la realidad y por revertir todos los ataques que el PP está llevando a cabo en materia de libertades, derechos y conquistas sociales».

Torrijos fue protagonista de una extensa etapa que se inició en 2003, cuando entró en el Ayuntamiento como concejal de IU. En el mandato 2007-2011 fue primer teniente de alcalde, cuando su formación gobernó en coalición con los socialistas.

El ex edil está imputado por la venta «fraudulenta» de los suelos de Mercasevilla, un caso que investiga la juez Mercedes Alaya. También está imputado por el presunto desvío de una subvención cercana al millón de euros otorgada cuando era delegado de Relaciones Institucionales en el anterior mandato a la extinta Fundación DeSevilla. En una reciente declaración, aseguró que desconoce el destino de dicha cantidad.

Pero sus problemas con la Justicia no acaban aquí. Fue condenado en 2011 por acoso laboral hacia la ex directora de la Oficina de la Bicicleta. Según la sentencia, la destituyó por no obedecer unas órdenes que «no eran viables». Además, fue archivada la denuncia que interpusieron tres ex trabajadores de la sociedad Sevilla Global, que le acusaban de amenazas y trato degradante.