La Junta repartió 51.762 euros en pluses entre inspectores sanitarios en medio año

Sánchez Monteseirín fue el que más cobró por el complemento de productividad con 5.012 euros

El ex alcalde de Sevilla Alfredo Sánchez Monteseirín fue el que más cobró por el complemento de productividad con 5.012 euros

Los salarios de los empleados públicos a menudo están salpimentados de pluses. En la Inspección de Servicios Sanitarios de la Junta sucede. En concreto en el servicio central de la misma, dieciséis trabajadores cobraron un total de 51.761,69 euros en concepto de complemento de productividad relativo al segundo semestre de 2016. Así consta en un documento al que ha tenido acceso LA RAZÓN y que está rubricado por Ángel Serrano, secretario general técnico de la Consejería de Salud que ahora dirige Marina Álvarez.

De la lista de inspectores médicos receptores del suplemento dinerario, ninguno se embolsó menos de 2.000 euros por productividad en el mencionado periodo. De hecho, la cuantía más pequeña fue de 2.163,20 y la mayor, asignada al subdirector de la inspección, el ex alcalde socialista de Sevilla entre 1999 y 2011, Alfredo Sánchez Monteseirín, se elevó hasta los 5.011,78 euros; seguidos de los 4.811,77 que recibió el presidente de la Asociación Andaluza de Inspección de Servicios Sanitarios (AAISS), Blas García.

El reparto de estos pluses se regula en el artículo 31 del Decreto 224/2005, de 18 de octubre, por el que se aprobó el Reglamento de Ordenación de la Inspección de Servicios Sanitarios de la Junta. De acuerdo con éste, el titular de la Consejería de Salud es quien asigna una cantidad global para cubrir ese fin que se distribuye luego de forma individual atendiendo a diversos criterios como el puesto de trabajo que se ocupa, la dedicación, la disponibilidad, el grado de cumplimiento de los objetivos de su unidad o la cantidad y la calidad del trabajo desarrollado.

Fuentes próximas a los beneficiarios defienden que esos pagos están «muy reglamentados en todos sus aspectos» al tratarse de funcionarios y son legales y transparentes. Sin embargo, fuentes sindicales consideran «escandaloso» que el Gobierno andaluz abone esas cifras por productividad «cuando el resto de funcionarios cobra 600 euros de media al año», entre ellos, «otros inspectores, los veterinarios, que pasan casi todo el día a la intemperie y no en despachos refrigerados», o «quienes se ocupan de la recogida de menores que muchas veces se la juegan». «No hay dinero para lo importante, pero sí para premiar a gente que ya tiene sueldos bastante altos con complementos específicos elevados», disparan, para reclamar una adjudicación «equitativa de las cantidades por productividad», dado que «no sólo trabajan ellos en la Junta y es una desigualdad». En cuanto a la transparencia, apuntan que listas como la consultada por LA RAZÓN «deben ser de conocimiento público, al menos del resto de funcionarios de departamento y de la Junta de Personal, porque así lo marca la ley, pero esto no se cumple y nunca se mandan».