Las universidades han perdido 16.000 estudiantes en un año

Las dificultades para pagar la matrícula y el endurecimiento de las becas han provocado una caída progresiva desde 2012. La Junta mantiene congeladas sus ayudas tras rebajarlas en un millón

Las aulas de las facultades andaluzas se han ido vaciando progresivamente
Las aulas de las facultades andaluzas se han ido vaciando progresivamente

Un éxodo de estudiantes ha dejado las universidades andaluzas en un mínimo histórico: 207.000 alumnos. Las matriculaciones comenzaron a sufrir una caída progresiva en el curso 2012/13 y en el último año han salido de las facultades 16.000 alumnos, según los datos publicados en el dossier del curso académico 2015/16, a cargo de la Consejería de Economía y Conocimiento. La dificultad para afrontar el pago de los estudios es un factor determinante, más teniendo en cuenta el endurecimiento de los requisitos para acceder a una beca.

Fue en 2013 cuando el ex ministro José Antonio Wert incluyó entre las exigencias para optar a una beca una nota media mínima. Para eximir del pago de matrícula es necesario obtener un 5,5 y un 6,5 para recibir apoyo por renta y residencia. Las universidades, a través de transferencias de la Junta, mantienen una alternativa de becas propias para aquellos alumnos que han quedado fuera del sistema del Ministerio de Educación, Ciencia y Deporte (MECD).

En 2010, se reservaron 4,35 millones para ayudas al estudio y apoyo a las familias. Esta cantidad figura en la respuesta escrita a una pregunta de la diputada del PP Marifrán Carazo donde requería información sobre la iniciativa. El Boletín Oficial del Parlamento (BOPA) del 5 de octubre recogía: «Tal y como expuso el consejero de Economía y Conocimiento en la reciente comparecencia sobre el inicio del curso universitario en la Comisión del pasado 2 de septiembre, las universidades andaluzas llevan a cabo un programa de becas propias para estudiantes que se han quedado fuera del sistema de becas del ministerio que se financian, en parte, con fondos procedentes de la partida de proyectos estudiantiles de la Junta de Andalucía. Por todo lo expuesto con anterioridad, formula la siguiente: ¿cuál ha sido la cantidad que ha recibido la Universidad de Cádiz en cada uno de los cursos académicos correspondientes entre el 2010/2011 a 2014/2015?».

La cuestión de la diputada popular –repetida para nueve universidades públicas, exceptuando la UNIA– recibió respuesta tres meses más tarde, el pasado martes. El BOPA publicó la información por escrito, firmada por el consejero, Antonio Ramírez de Arellano, detallando cada una de las partidas por años. En 2010, según lo reflejado, se presupuestaron 4,35 millones de euros: 3,85 para ayudas al estudio y otros 500.000 euros en concepto de «apoyo a las familias». A partir del año siguiente, se vio mermada casi un 30%. Esos 3,1 millones –250.000 euros para familias sin recursos– se mantienen congelados, según el último dato aportado en la respuesta parlamentaria por Ramírez de Arellano.

La política de becas ha supuesto un varapalo para muchos estudiantes que de otro modo no pueden pagar sus estudios. Tomando como base la media de créditos matriculados (59,6) y el coste de la primera matrícula para un grado (12,6 euros), el coste medio por alumno de la matrícula se situaría en 750 euros. Si el ministerio ha realizado recortes, la Junta no ha mejorado las expectativas de quien se queda sin la ayuda estatal. De hecho, la propia Universidad de Almería (UAL) advierte en la web a sus estudiantes de que «las ayudas al estudio convocadas por la universidad nunca te ofrecerán ayudas superiores a la beca del ministerio, y, a pesar de que sus requisitos académicos son menos exigentes que los de la Beca de Carácter General, los requisitos económicos para su obtención son iguales o más exigentes que los de ésta». Entre ellos, figura que para ser beneficiarios antes deben haber abonado el curso, lo que supone un contratiempo porque si finalmente no obtienen la ayuda, el desembolso está hecho. Solo la UAL denegó el pasado curso 466 solicitudes de becas al haber agotado la dotación presupuestaria asignada por la Junta, que ascendió a 137.000 euros, según denunció la portavoz de Universidad del PP-A, Aránzazu Martín, en el Parlamento.

En el caso de las partidas de apoyo a las familias, como máximo puede atenderse a 625 en todo el territorio –tomando como base la ayuda mínima de 400 euros, ya que las nueve universidades se reparten 250.000 euros–. La cuantía tope son 700 euros, en función del expediente académico y la situación familiar, para la que se realiza una entrevista personal obligatoria.

Actualmente los estudiantes becados por el MECD superan los 60.000 y solo ellos pueden acceder a las bonificaciones para la obtención del certificado de segundo idioma B1. Otra traba más para aquellos que no han podido obtener beca ministerial por diversos motivos y que deben desembolsar los alrededor de 300 euros que cuestan el curso de formación y el derecho a examen.

En junio pasado, fueron más de 41.000 jóvenes los que se presentaron a las Pruebas de Acceso (PAU); en la segunda oportunidad de septiembre fueron 6.611, de los que el 78% aprobó. La mitad de ellos accederá por primera vez a la universidad con una beca, como así lo refleja el dossier «Datos y cifras del sistema universitario español. Curso 2014-2015», editado por el MECD. Sin embargo, transcurrido su primer año, cuatro de cada diez habrán perdido la ayuda, pese a que para muchos es la única forma de continuar sus estudios.

En todo caso, cualquier beca –excepto la de exención de matrícula– debe ser devuelta si no se superan el 50 por ciento de los créditos matriculados, en convocatoria ordinaria ni extraordinaria –el 40% para las técnicas–. Andalucía es la comunidad que más becados aporta al sistema universitario. En el curso 2013/14, unos 63.000 gozaban de algún tipo de ayuda para sus estudios. Para ello, recibió del Gobierno central 234 millones de euros, 112 más que la Comunidad de Madrid, la siguiente en percepciones de este tipo.