Andalucía

Magrudis se limitó a una «limpieza a fondo» con «lejía y agua fría» tras el positivo en febrero

Brote de listeriosis. Encarnación Rodríguez, la mujer del «administrador de hecho» de la empresa, se encargaba del plan de autocontrol sin «un registro» de las temperaturas y trabajaba «dos horas al día»

Brote de listeriosis. Encarnación Rodríguez, la mujer del «administrador de hecho» de la empresa, se encargaba del plan de autocontrol sin «un registro» de las temperaturas y trabajaba «dos horas al día»

Se estrecha el cerco sobre el dueño de Magrudis, con la presunta implicación en el brote de listeriosis desatado este verano, por acción u omisión, de varios de sus familiares. La mujer de José Antonio Marín Ponce, Encarnación Rodríguez Jiménez –que permanece en prisión provisional desde el pasado 26 de septiembre–, confirmó en el Juzgado de Instrucción 10 de Sevilla, ante la magistrada Pilar Ordóñez, que conocían desde febrero el positivo por listeria en una muestra de carne mechada y señaló que siguieron el plan de autocontrol limpiando «con lejía» el recinto y la maquinaria. Encarnación Rodríguez, en concreto, era la encargada de la producción y puesta en marcha del sistema y, según indicó, las empresas encargadas del seguimiento de autocontrol le especificaron cómo actuar: limpieza «a fondo» con lejía y otro desinfectante.

La mujer del «administrador de hecho» de Magrudis –la empresa estaba a nombre de su hijo– también se encargaba del control de los hornos y de la temperatura y tiempos de cocción cuando estaba en la empresa. Rodríguez dijo que trabajaba «dos horas al día» y «no sabía» que había que efectuar un registro de las temperaturas del horno aunque sí se tomaban. También señaló, en una declaración que duró hora y media, que se limpiaba todos los días «con lejía» al término de la jornada laboral y al final de una labor e inicio de otra, como el envasado. Tras la alerta sanitaria en agosto, se volvió a limpiar «a fondo» antes de que llegaran los inspectores municipales.

Según la declarante, la empresa que analizaba los productos, Microal, iba recurrentemente a Magrudis para recoger muestra de los productos y de las superficies. Siguiendo sus indicaciones, señaló, limpiaba con lejía y «con agua fría y no echando ni mucha ni poca». Para la grasa del suelo, utilizaban un desengrasante popular y luego más lejía.

Asimismo, declaró como investigada la hermana de la mujer de Rodríguez Marín, Isabel Rodríguez Jiménez, quien, según su testimonio, trabajaba en Magrudis desde marzo de 2018 como administrativa, llevando clientes y ocupándose de la documentación y los encargos. La cuñada del principal investigado admitió que fue «apoderada» de sociedades vinculadas a Rodríguez Marín «por hacerle un favor». Al cierre de la sede de la empresa investigada, instalaron en su domicilio un ordenador para los abonos por la mercancía devuelta. Isabel Rodríguez alegó que se instaló el ordenador en su domicilio porque «no había internet» en el del dueño de Magrudis.

Finalmente, declaró el comercial Federico Rodríguez, quien defendió que se enteró del brote en agosto a través del dueño de Magrudis. Federico Rodríguez aseguró desconocer el positivo por listeria de febrero. También dijo desconocer que se comercializara una marca blanca y negó estar asociado con Marín, al que le une la amistad.

Según informaron fuentes del caso a Efe, la defensa de Marín y su cónyuge impugnaron la participación de estas las acusaciones particulares de la Junta y Facua. El brote de listeria causó siete abortos, tres muertes y afectó a 217 personas sólo en Andalucía.

Facua apunta al Consistorio hispalense

El equipo jurídico de Facua-Consumidores en Acción pedirá a la titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Sevilla que «varios responsables municipales» del Consistorio hispalense sean citados a declarar. La petición radica en que la investigación policial «ha puesto de manifiesto que se produjeron aún más irregularidades en las responsabilidades inspectoras del Ayuntamiento de Sevilla que las que ya había dado a conocer Facua en los últimos meses».