Moreno pide diálogo ante el escaño vacío de Susana Díaz

El líder del PP defiende su enmienda a la totalidad ante la «soberbia» de una forma de gobernar. La Junta critica la falta de financiación

Juanma Moreno, ayer, durante su intervención, en la que no estuvo presente Susana Díaz
Juanma Moreno, ayer, durante su intervención, en la que no estuvo presente Susana Díaz

Durante algo más de una hora, la consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, desglosó el Presupuesto de la Junta para 2018 entre críticas al «maltrato» por la falta de financiación que recibe la comunidad por parte del Gobierno central. Cuando finalizó, Montero fue muy aplaudida por su grupo, incluida la presidenta. Antes de que el presidente del Parlamento anunciara la intervención de la oposición para hacer uso de su turno de réplica, Susana Díaz abandonó el Pleno. El líder del PP-A, Juanma Moreno, subió a la tribuna y se encontró ya con el escaño de la presidenta vacío. Sobre ese «desinterés» y la falta de capacidad de «diálogo» de Díaz pivotó el presidente del PP-A la defensa de la enmienda a la totalidad –enmienda a la «soberbia», dijo– presentada por us partido.

Moreno, que en todo momento se refirió a una ausente Díaz, reclamó a la presdidenta que dé «un ejemplo de unidad» para visualizar «cómo los dos partidos más importantes de esta tierra iniciamos un diálogo serio y sincero para sacar el máximo rendimiento a Andalucía». Para el PP, el Presupuesto presentado para 2018 no soluciona los problemas estructurales de la comunidad, ejemplificado en un gráfico que exhibió Moreno sobre la falta de convergencia con respecto a otras regiones europeas, distancia que sí acortan comunidades como Extremadura, Galicia o Aragón.

El líder de la oposición también se refirió a aspectos concretos del Presupuesto para el año que viene. Así, insistió en la necesidad de bonificar al 99 por ciento del Impuesto de Sucesiones y Donaciones porque, a su juicio, el acuerdo para elevar el mínimo exento a un millón de euros tiene «trampa». El motivo principal es que la Consejería de Hacienda tasa los bienes de los difuntos por encima de su valor real, lo que supone que «los andaluces se mueren sin saber que eran millonarios». «Se ha quedado colgado de la brocha tras el acuerdo con Cs», le respondió Montero.

Moreno también reprochó al Ejecutivo el incumplimiento de la Ley de Participación en los Tributos de la Comunidad (Patrica), partida que asciende a 480 millones de euros cuando desde 2014 debía alcanzar los 600 millones. «Se trata de una verdadera deuda histórica que pone contra las cuerdas a las instituciones más débiles de la arquitectura del Estado», argumentó.

Por su parte, la consejera de Hacienda y Administración Pública defendió las bondades del Presupuesto e hizo una enmienda a la totalidad al Gobierno del PP. «El gran lastre para la convergencia de Andalucía es el Partido Popular, Rajoy y Moreno», llegó a decir en su turno de réplica, obviando que tampoco se alcanzó esa convergencia durante los gobiernos de Felipe González o de José Luis Rodríguez Zapatero. Previamente, Montero edificó su alocución en torno a la teoría del agravio. Lamentó que las comunidades autónomas no tienen recursos económicos «para desarrollar sus competencias» y que Andalucía ha dejado de recibir 5.522 millones de euros en el actual sistema de financiación autonómica, lo que supone 104 euros menos por habitante con respecto a la media de regiones. La titular de Hacienda recuperó el discurso que Chaves hizo célebre contra Aznar: hay andaluces que están fuera de la financiación. En este caso, la cifra es de 220.000 andaluces «no reconocidos», según Montero.

La Junta también culpó al Gobierno de no contar con Presupuestos Generales del Estado para el año que viene, fruto de su «incapacidad» de diálogo, aunque aseguró que este extremo no perjudicará las cuentas andaluzas, que están elaboradas atendiendo a ese posible escenario.

El debate entre Moreno y Montero –con Díaz siempre presente sin estarlo– acabó con un nuevo llamamiento a negociar enmiendas parciales durante el trámite parlamentario.

El turno de Podemos e IU sirvió para traer al debate presupuestario la situación en Cataluña. Ambas formaciones hicieron una defensa de la autonomía andaluza para criticar la «incapacidad» del PSOE para mejorar la situación de la comunidad. La diputada Carmen Lizárraga señaló que el proyecto presentado por la Junta sólo persigue «blindar» a Susana Díaz. Montero contraatacó con la crisis interna de Podemos, que «no tiene un diseño político» para Andalucía, sino que la usa como «coartada de independentistas».

En el mismo tono se pronunció la diputada de IU Elena Cortés, que centró su intervención en asemejar al PP con el PSOE, que van de la mano también en Cataluña. «No puedo entender que IU, heredera del PCA, apoye ahora los nacionalismos burgueses», le reprochó la consejera.

Desde los avalistas del proyecto de ley, Cs y PSOE, el presidente de la formación naranja, Juan Marín, se vanaglorió de la casi eliminación del impuesto de sucesiones aunque criticó la caída de la inversión en obra civil.

El portavoz socialista, Mario Jiménez, defendió la estabilidad de las cuentas, las matrículas universitarias gratuitas y la renta mínima de inserción social.

Tras casi siete horas de debate, PSOE y Cs rechazaron las tres enmiendas a la totalidad.