Ni enfermeras ni médicos en los quirófanos del Virgen del Rocío

La aplicación de la jornada de 37,5 horas unirá a ambos grupos de sanitarios en la huelga del próximo lunes

Una trabajadora se dirige al área quirúrgica del hospital
Una trabajadora se dirige al área quirúrgica del hospital

No quieren trabajar «gratis» dos tardes al mes en turnos de doce horas. Ése es el motivo principal del paro que protagonizarán el próximo lunes las enfermeras de quirófano del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, que coincidirá con el inicio de la huelga rotatoria que los médicos han convocado en toda Andalucía. Los quirófanos del complejo hospitalario permanecerán por tanto cerrados, exceptuando las urgencias. A falta de una reunión prevista para esta misma mañana para tratar de acercar posturas, el sindicato mayoritario de enfermería, Satse, aseguró a LA RAZÓN de Sevilla que mantendrán la convocatoria mientras no se revoque la orden que les obliga a acumular el incremento de dos horas y media semanales de trabajo en una tarde cada quince días, realizando doce horas consecutivas. «Reclamamos, coincidiendo con los médicos, que la aplicación de las 37,5 horas no se ha negociado y cada responsable lo hace de manera arbitraria y discriminatoria», protesta Reyes Zabala, presidenta de Satse-Sevilla. El paro, por tanto, será de tres a ocho de la tarde, para expresar su desacuerdo con la nueva jornada. En este sentido, recrimina que la Consejería se permite implantar turnos de doce horas para suplir carencias de personal que antes se cubrían con horas extra de carácter voluntario, «vetadas a día de hoy», excepto para los médicos.

Su propuesta parte de ampliar media hora diaria –«como al resto de funcionarios», remarca Zabala–, pero están dispuestos a «ceder» en pos de alcanzar un acuerdo. Se amparan además en que el decreto-ley, que entró en vigor el 1 de enero del año pasado, contempla que la ampliación de jornada debe consensuarse con los trabajadores. En el caso de la sanidad andaluza, la Consejería mantiene que dicha negociación ha existido, a través de la Mesa sectorial, aunque finalmente optó de manera unilateral por distribuir esas horas de manera diferente en función de las necesidades de cada servicio. «Es ya el último cartucho que se agota. La Administración se lo toma un poquito a la ligera», lamentan desde Satse y aseguran que «el coste que ponen los trabajadores sobre la mesa es un gran esfuerzo económico, después de tres años de recortes importantes, con el sueldo congelado y sin paga extra».