Plena temporada

«Después de tantos años, la pareja que forman Rocío y Fidel sigue en plena forma». «José Coronado ha dado a muchas admiradoras el gran disgusto del verano»

Rocío Carrasco y Fidel Albiac, en una reciente salida
Rocío Carrasco y Fidel Albiac, en una reciente salida

«Después de tantos años, la pareja que forman Rocío y Fidel sigue en plena forma». «José Coronado ha dado a muchas admiradoras el gran disgusto del verano»

Así están ya las playas españolas. Por tanto, las revistas se llenan de cuerpazos, tanto en la parte de la turgencia y la belleza como en la del michelín y caída de carnes.

«¡Hola!» de nuevo gana la batalla de las portadas: «La entrevista más esperada, tras 15 años en silencio, con todo los detalles de su boda». ¿ Quién es esa mujer que lleva tanto tiempo sin hablar? Pues verán: «Me llamo Rocío, Rocío Carrasco, para lo que gusten mandar». Este arranque coplero es mío, pero la publicación, teniendo gran foto en su página estelar, titula: Rocío Carrasco: «Fidel y yo nos casamos el 7 de septiembre. Me siento feliz, pletórica». En 12 páginas llenas de optimismo va desgranando los últimos años, convirtiéndose en el tema principal su amor por Fidel y lo fácil que resulta ser feliz con él. Cierto es que Fidel, en estos 15 años, ha optado por la discreción. Ni habla y, si puede, ni aparece. Todo el mundo, yo me pongo en la lista, pensamos que era un tremendo error de Rocío iniciar su vida en común con el entonces desconocido joven sevillano. De ahí se pasó «al esto va a durar menos que lo anterior y la dejará sin un euro». Lo cierto es que después de tantos años, la pareja sigue en plena forma, que llevan una vida retirada, sencilla, sin grandes lujos, y, además, afirmo, porque lo conozco, que Fidel hace todo lo que ella quiere en cualquier situación. Cierto es, como ella afirma, que su trato es divertido, y que le gustan las fiestecitas de pocos amigos donde canta o toca la guitarra o el cajón. Son muy caseros, sin lugar a dudas, para esta vida tan compartida las 24 horas del día hay que tenerse mucho cariño y entenderse a la perfección.

«Lecturas» sigue en su línea de «Viva Telecinco y sus muchachos y muchachas». Aparecen en la portada: la gran «estrella» Olvido Hormigos y su escándalo sexual, que la devuelve a la actualidad; Alessandro Lequio, presunto coprotagonista del citado escándalo; María Patiño, que en un descuido se le fue el nombre del amante esporádico de la siempre ardiente Hormigos; Carla y Paco, dos de los concursantes de «Supervivientes»; Mila y Yola, finalistas del reality playero. ¿Hay quién de más?

«Diez minutos» no se queda atrás. Exclusiva en bikini y bañador: Mar Flores está como todos los años en Ibiza, luciendo cuerpo impresionante a bordo de un barco que hace que las fotos tengan especial morbo porque el acompañante no es su todavía marido Javier Merino. Se trata de un madurito interesante de nombre Eduardo Velasco. Su tiempo laboral lo dedica a la abogacía y su tiempo libre, al parecer, a Mar. Hace bien la Flores en no perder el tiempo, que como decía la canción de Rocío Jurado, jamás duró una flor dos primaveras, que una mañana de sol te levantas, Mar, y lo que el verano anterior era un cuerpo espectacular, se ha convertido en uno a punto de ruina por descuelgues variados. Alba Carrillo sigue su cruzada contra su marido. No tiene pelos en las piernas, tampoco en la lengua: «Feliciano es un cobarde. Su madre lo controla todo». En versión libre habría que añadir: pero eso sí, vaya pedazo de raqueta la de Feli. El clan Pantoja, entre exclusivas y bodas, se va encendiendo por momentos. Tanto que se asegura que la mismísima Isabel Pantoja va a demandar a Dulce Amarga, pero que estudia incluso hacer lo mismo con su hija Isa. Parece que ha pedido a través de terceros que calle para siempre o que se atenga a las consecuencias. Si España fuese un país de gentes agradecidas, todas las grandes corporaciones que poseen medios de comunicación tendrían que rendir un gran homenaje a la gran artista porque son 30 años de dar constantemente noticias muy rentables. José Coronado ha dado a muchas admiradoras el gran disgusto del verano. De acuerdo que como actor cada día está mejor, pero ha sido galán y de los buenos. Baste recordar que en la primera película que protagonizó la Pantoja, él era el seductor implacable, tanto que siempre se dijo que la pasión seguía después de que el director gritara corten al final del rodaje. Por eso no se puede pasear por una concurrida playa de Ibiza como si fuera el director general de la marina mercante, al que nadie conoce, con un cuerpo rematado por lorzas y michelines a granel. Ana Rosa Quintana es la imagen de la prudencia en la playa: bañador enterizo y oscuro, donde uno aprecia un cuerpo estupendo para su edad. Para qué enseñar lo que a lo peor ya es carne valiente, o sea con pitracos. Hablando de cuerpos femeninos, «Semana» también rinde tributo a Telecinco y trae a portada a Carlota Corredera, directora y presentadora en sus ratos libres de «Sálvame». Nos cuenta los durísimos esfuerzos que realiza para ponerse en forma. Ha perdido 50 kilos. Uno mira el antes y el después y me temo que la tortura no ha terminado. El momento crucial es cuando llega el día tan esperado y el tiempo tan temido de colocarte el bañador y bajar a la playa por primera vez. Con temor te acercas al espejo y ves que tu cuerpo está al borde de un mix con el de Carlota y Coronado.