Premios con trayecto de ida

De la Torre es de todos los andaluces nominados a los Goya quien parte con más posibilidades. Cabe definir esta costosa apuesta por los premios como una medida electoralista a escasos tres meses y medio de las elecciones municipales

Narciso Ibáñez Serrado, Goya de Honor, ha tenido un mayor vínculo con la televisión pero ha ejercido una notable influencia sobre varios cineastas españoles como Alejandro Amenábar o Juan Antonio Bayona, fascinados por su aportación al terror / Foto: La Razón
Narciso Ibáñez Serrado, Goya de Honor, ha tenido un mayor vínculo con la televisión pero ha ejercido una notable influencia sobre varios cineastas españoles como Alejandro Amenábar o Juan Antonio Bayona, fascinados por su aportación al terror / Foto: La Razón

De la Torre es de todos los andaluces nominados a los Goya quien parte con más posibilidades. Cabe definir esta costosa apuesta por los premios como una medida electoralista a escasos tres meses y medio de las elecciones municipales

Por segunda vez en su historia, la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas de España entregará los premios Goya fuera de Madrid. La primera vez que se hizo, en Barcelona en el año 2000, fue un importante hito para nuestro cine: por primera vez una producción andaluza, «Solas», se hacía con un buen número de estatuillas, cinco, convirtiéndose en la gran triunfadora de aquel año, solo superada por «Todo sobre mi madre», de Pedro Almodóvar, con dos más. Casualmente, ahora que los Goya se entregarán en Sevilla, a pocos kilómetros de su Lebrija natal, Benito Zambrano se encuentra inmerso en el montaje de «Intemperie», rodada íntegramente en Orce (Granada) y que ha supuesto su regreso al cine ocho años después de «La voz dormida».

Gracias a haber sido elegida sede para la última entrega de los premios del cine europeo y de los Goya, se está hablando mucho de Sevilla, pero habría que saber con qué coste para las arcas públicas, que asumen los gastos de viaje y alojamiento de un elevado número de académicos, algo que compensa en gran medida a un único sector, el hostelero. No cabe duda del eco que tendrá en la prensa, infinitamente mayor al de los premios del cine europeo, pero también cabe definir esta costosa apuesta por los Goya como una medida claramente electoralista a escasos tres meses y medio de las próximas elecciones municipales. Contrasta con el hecho de que Málaga, sede del festival de cine español por excelencia, no entrara en la puja por acoger los Goya y que sí lo haya hecho Sevilla. Málaga cuenta, además, con una Cinemateca Municipal, instalada en un céntrico cine, el Albéniz, mientras que en Sevilla su modesto equivalente sobrevive sin apoyos en la sede de un instituto de secundaria gracias al tesón de sus promotores Alberto Códer y Manolo Gómez, un histórico del cine en la ciudad, distinguido con el título de Caballero de las Artes y las Letras de la República Francesa, pero injustamente relegado en Sevilla.

Quien sí ha sido merecedor de un acto de justicia es Narciso Ibáñez Serrador, Goya de Honor. Si bien es cierto que tiene un mayor vínculo con la televisión y que solo dirigió dos largometrajes, «La residencia» y «¿Quién puede matar a un niño?», ha ejercido una notable influencia sobre varios cineastas españoles, como Alejandro Amenábar o Juan Antonio Bayona, fascinados por su aportación al terror, y al que consideran su maestro. El cineasta sevillano Jesús Ponce también se muestra en deuda; gracias a él descubrió una película maldita, «La campana del infierno». Estaba dirigida por Claudio Guerin Hill, a quien dedica su estupendo documental, «La última toma», donde relata, entre otros asuntos, su desgraciada muerte al caer desde un campanario durante el rodaje de dicha película.

Ibáñez Serrador creó varios formatos y programas televisivos que forman parte de nuestro imaginario colectivo como el mítico concurso «Un, dos, tres... responda otra vez» o «Historias para no dormir»; por fortuna, ambos están disponibles en el portal de RTVE a la carta y para los más admiradores de la obra que le consagró cuando tenía poco más de treinta años hay una cuidada edición en DVD que reúne todos los capítulos de «Historias para no dormir», más un pequeño libreto con información y una breve ficha técnica de cada episodio. Su faceta cinematográfica permanece más desconocida; tan solo una de sus dos películas, «Quién puede matar un niño?», está disponible en DVD, mientras que «La residencia» se encuentra descatalogada.

Como viene siendo habitual desde hace ya varios años, son muchos los andaluces nominados a los Goya. A tenor de los premios recibidos por su trabajo en la excelente «El reino», parece que el malagueño Antonio de la Torre, también nominado como mejor actor de reparto por «La noche de doce años», es de todos ellos quien parte con más posibilidades. Tampoco hay que perder ojo a la excelente película «Viaje al cuarto de una madre» de la sevillana Celia Rico Clavellino, con cuatro nominaciones a la mejor dirección novel, por el montaje del también director Fernando Franco y por la soberbia interpretación de Lola Dueñas y Anna Castillo. Ésta tendrá que competir con las andaluzas Ana Wagener (nacida en Canarias, pero formada como actriz en Sevilla) y Natalia de Molina por «El reino» y «Quién te cantará».

Aunque a veces se les engloba en el apartado de «técnicos», hay mucha aportación artística en estas tres categorías, que cuentan con candidatos andaluces: maquillaje y peluquería, con Anabel Beato y Rafael Mora por «Quién te cantará»; sonido, con Daniel de Zayas, por esta misma película, y fotografía, con Álex Catalán por su trabajo en «Yuli», de Iciar Bollaín.

Cuatro obras coproducidas por los andaluces Marta Velasco, Álvaro Alonso, José Antonio Hergueta y Olmo Figueredo, respectivamente, optan a un total de once importantes nominaciones: «Quién te cantará», con siete, «Entre dos aguas», con las de mejor película y director, «Sin fin», que opta a la de mejor dirección novel y «Tu hijo», dirigida por el sevillano Miguel Ángel Vivas, con José Coronado en la categoría de mejor actor protagonista. Otro director, el malagueño Ramón Salazar, cuenta con Susi Sánchez en la categoría de mejor actriz protagonista por «La enfermedad del domingo» y, por último, el algecireño, residente en Los Ángeles, Alexis Morante está nominado por su excelente documental «Camarón: flamenco y revolución». Ojalá sean muchos los premios sin billete de vuelta a Madrid.