Ramón Dávila: «No existe reconocimiento alguno al valor del turismo residencial en el PIB andaluz»

PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE EMPRESAS DE TURISMO RESIDENCIAL, DEPORTIVO Y DE SALUD DE ANDALUCÍA, PROMOTUR

La Asociación de Empresas de Turismo Residencial, Deportivo y de Salud de Andalucía, Promotur, es el colectivo empresarial más representativo del sector en Andalucía en cuanto a número de asociados, facturación, extensión de suelo, número de viviendas, campos de golf y puertos deportivos. El colectivo está en pie de guerra contra la modificación de elementos del decreto andaluz sobre campos de golf al considerar que se regula «desde la ignorancia» de la realidad, a través de «prejuicios intelectuales, sociales y políticos».

–¿Por qué Promotur se ha posicionado totalmente en contra de los planes del Gobierno andaluz respecto del decreto que regula los campos de golf de la comunidad?

–Creemos que ninguna de las razones que ha expuesto la Consejería de Turismo de la Junta para fundamentar su propuesta tiene la menor justificación objetiva y razonable, más allá de los propios criterios ideológicos que están detrás de este proyecto, como son los postulados de Izquierda Unida, tradicionalmente contrarios al desarrollo y especialmente a la existencia de campos de golf. Desde Promotur no tenemos inconveniente alguno en calificar su actuación como claramente sectaria porque lo que se pretende es aprobar una norma basada exclusivamente en su posicionamiento ideológico en el ámbito urbanístico y territorial. En definitiva, aversión a los campos de golf que, en lugar de ser considerados como elementos fundamentales para cualificar y contribuir a desestacionalizar nuestra oferta turística, se contemplan como un instrumento al servicio de la especulación inmobiliaria generalizando injustamente un reducido número de casos debido a la falta de uniformidad en la política urbanística de Andalucía. No tiene el menor sentido endurecer las condiciones, exigir mayores requisitos y mucho menos hacer prácticamente inviables las posibilidades reales de poder llevar adelante proyectos vinculados con campos de golf.

–¿Creen, no obstante, que saldrá adelante la propuesta de la Consejería de Turismo?

–No nos cansaremos de repetir que lo que se pretende es pura y simplemente inviable ya que en términos de costes y de tiempo en la tramitación no será posible que haya proyecto alguno de campo de golf. Eso es lo que precisamente quiere Izquierda Unida, al frente de la Consejería en liza. De modo que nos encontramos ante la paradoja de que un grupo político que apenas detenta el 10% de los votos con representación en la Cámara andaluza impone al 90% su modelo de desarrollo.

–¿Existe riesgo de, con esa normativa, poner en peligro el potencial de la Costa del Sol y hacer más fuertes a sus competidores?

–Sin duda alguna. Mientras, en la Isla de Cerdeña se aprueba una ley de campos de golf inspirada en la nuestra pero mucho más flexible; Marruecos construye numerosos buenos campos de golf; Portugal da todo tipo de facilidades; Turquía se convierte en un gran destino de golf... En fin, vamos perdiendo posición y competividad en el turismo de golf y hoy por hoy sólo resiste la Costa del Sol por la fortaleza extraordinaria de este destino en el que además el turismo residencial supone una gran aportación al golf. En el resto de las provincias, no hay prácticamente turismo de golf aunque haya algunos campos y nos lo podrá haber con esta nueva normativa. La Costa del Sol se verá impedida de actualizar y dotarse de nuevos campos más modernos y competitivos para dotarse de una oferta con la que pueda conseguir mantener su posición de liderazgo internacional que hoy tiene pero que tiene que luchar para seguir manteniéndolo.

–¿Y qué supone el turismo residencial al Producto Interior Bruto andaluz? ¿Está suficientemente reconocido su peso?

–Algunas estadísticas hablan de que este segmento en la Costa del Sol representa el 12% del PIB; si bien, a nivel andaluz, supone entre un cuatro y un cinco por ciento. Lo que no hay duda es de que no existe reconocimiento alguno a la importancia que tiene este segmento turístico en el PIB. Sin turismo residencial no hay destino turístico que pueda mantenerse competitivo y que pueda resistir la tremenda lacra de la estacionalidad.

–Ustedes reivindican a todas las administraciones que se aborde con carácter de urgencia una reforma que rebaje la presión fiscal a la que se ve sometido todo aquel que decide invertir en el destino. ¿Creen que será atendida su petición y qué supondrá que llegue a hacerse?

–Más que una petición particular es un clamor y todas las asociaciones del sector lo piden constantemente. Y es, además, clave para que el sector empiece la recuperación y, con ello, la generación de empleo. Las administraciones no terminan de comprender que resulta ganando en términos de ingresos globales con un buen tratamiento fiscal al sector y a los inversores extranjeros.

–¿Qué le pide Promotur al año 2014?

–Que salgamos pronto de la UVI en la que estamos ingresados; que se faciliten las condiciones legales que permitan y propicien en el sector la tan ansiada recuperación; que se haga efectivo el visado para inversores; que se mejore el tratamiento fiscal del sector; y que se cree un estatuto jurídico y fiscal del inversor extranjero que nos permita conseguir que los capitales internacionales escojan nuestro destino para invertir.