Política

Reclaman costes de obras en la antigua «Corrala Dignidad»

El Ayuntamiento de Sevilla pide 845 euros a los titulares de las edificaciones de viviendas que fueron desalojadas el pasado julio

Vistas de las edificaciones que acogieron la llamada «Corrala Dignidad» (Foto: Ep)
Vistas de las edificaciones que acogieron la llamada «Corrala Dignidad» (Foto: Ep)

Aprobado. La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha dado luz verde a reclamar más de 800 euros a la propiedad de los números 2, 4 y 6 de la calle Fray Isidoro de Sevilla, ubicadas en el conocido barrio de la Macarena, en concepto de reintegro del coste de «la ejecución subsidiaria de las obras de seguridad inminentes ordenadas» en tales edificios, los cuales fueron el escenario del episodio de ocupación bautizado como «Corrala Dignidad» hasta que sus moradores fueron desalojados el pasado verano.

En concreto, la mencionada gerencia pretende, según la documentación recogida por Ep, demandar a los titulares de estas edificaciones de viviendas «el reintegro de la cantidad correspondiente por el coste de la ejecución subsidiaria de las obras de seguridad inminentes ordenadas en las fincas», en concreto 845 euros.

Ya antes, ese ente municipal había aprobado una «licencia de obras de parcelación consistente en la agregación de tres parcelas», para estos tres edificios de viviendas de la calle Fray Isidoro de Sevilla que pertenecerían a una sociedad relacionada con la marquesa de Lebrija, según desveló en su momento el colectivo de «okupas» que habitaba los pisos.

A la hora de defenderse en los tribunales, los activistas de la autodenominada como «Corrala Dignidad» han esgrimido la «situación de exclusión social» y de «emergencia sanitaria» de las personas sin hogar alojadas por el colectivo en las viviendas ocupadas, así como el «abandono acreditado» de los inmuebles, que llevaban «al menos cuatro o cinco años deshabitados» y sin atención por parte de la propiedad.

Los tres edificios, no obstante, fueron desalojados el pasado 19 de julio en mitad de un fuerte dispositivo policial y de recursos municipales, cuando un total de 18 personas estaban dentro de las viviendas.

Para justificar lo sucedido con las familias «okupas», las autoridades se agarraron a las deficiencias estructurales y de salubridad que tenían los inmuebles, un extremo agravado además por la desaparición de los apuntalamientos instalados en 2006 en el edificio correspondiente al número cuatro.

En cualquier caso, el desalojo se consumó, después de que el día 3 del mismo mes fuese solicitada la licencia de obras de parcelación recientemente autorizada por la Gerencia de Urbanismo del Consistorio de la capital hispalense.

La «Corrola Dignidad» fue heredera de experiencias similares anteriores como la bautizada como «Corrala Utopía» que también se instaló en Sevilla, y fueron utilizadas por sus usuarios para reivindicar el derecho a la vivienda que recoge la Constitución española.