Tacones cercanos

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, debe decidir en próximas fechas cuándo convoca las elecciones autonómicas
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, debe decidir en próximas fechas cuándo convoca las elecciones autonómicas

Los sonidos de un taconeo cercano que nos llevan a las elecciones no cesan. Cierto es que muchos expertos daban por hecho que entraríamos en octubre con la convocatoria ya realizada... Esto no se ha producido. Habrá que esperar al lunes, aunque como dijo la presidenta, en cualquier caso la legislatura está agotada y cumpliendo los plazos escrupulosamente a primeros de año habría que llamar a los andaluces a votar. Los partidos están en estado de elecciones, las esperan como agua de otoño, de elecciones a nivel autonómico y nacional. Para empezar como una especie de penitencia, sería bueno que todos admitieran los legítimos deseos de que sean las urnas las que pongan a cada cual en su sitio. En una situación tan viscosa como la que vivimos, deberían empezar con un «mea culpa». Conviene pedir perdón a los ciudadanos y no insistir en dar por hecho que la mayoría son tarados y pueden mentir, tergiversar, engañar reiteradamente sin que estos se percaten. Creánme, esto es lo que más me molesta. Voy a ser más contundente: es lo que más me jode. Supongo que algo parecido le pasa a millones de españoles. En Andalucía los partidos tendrían que llegar a un pacto por el cual asumirían todas las demandas de esta tierra al Gobierno central: la terminación de la SE-40, el tren a Granada, las indispensables redes ferroviarias para conectar por tierra al primer puerto de carga de este país como es Algeciras... Como estos, existen seguro varios problemas en cada provincia que llevan sin solucionarse años a pesar de las promesas nunca cumplidas. Resulta insultante que, por ejemplo, los máximos dirigentes andaluces del Partido Popular salgan con pancartas pidiendo la supresión del peaje de la autopista que une Sevilla y Cádiz, después de que el partido haya estado seis años en el poder central sin que los referidos líderes no hicieran más que mirar al sol cuando sale por Antequera; o que protesten porque Granada esté sin conexión ferroviaria, cuando hace tres años que esto sucede. En su momento no se tomaron medidas enérgicas y urgentes para solucionar semejante afrenta. Como tampoco es de recibo que el ministro de Fomento y otros miembros del gabinete actual ofrezcan la solución de casi todos los problemas pendientes con plazos fijados a sabiendas que el actual Ejecutivo tiene sus días contados. A la hora de reclamar a Madrid, todos unidos, gobierne quien gobierne. En estos juegos de trileros no son ajenos otros partidos, que no han gobernado el país ni la Junta de Andalucía. Me refiero a Podemos. Leo que el citado partido pide que en la comisión de investigación del «caso Faffe», las prostitutas sean citadas para que cuenten –nunca más a propósito–, con pelos y señales, los trabajos efectuados y abonados con tarjetas de crédito de la empresa pública. Vamos, el mayor espectáculo del mundo. Puestos a pedir, por qué no se traslada la comisión al prostíbulo donde sucedieron los hechos. En el escenario del crimen se podría reconstruir todo lo sucedido... «Para reventar», que diría una buena amiga. Es como si al presidente Trump le pidieran que mostrara su misil, para certificar lo que cuenta del mismo la porno estrella, que en su libro afirma que semejante aparato parece un «champiñón». Lo importante será aclarar si con dinero público se pagaron facturas en un club de alterne, en un restaurante de 300 euros el cubierto, si se compró ropa por valor de miles de euros o simplemente se pagaban las cuentas del hipermercado. A Ciudadanos se le ve el plumero, cuando después de casi cuatro años de pacto de gobierno con Susana Díaz se dan cuenta de los incumplimientos del PSOE y de los grandes errores cometidos por el referido partido... En este sentido, es muy conveniente la lectura de las declaraciones privadas del líder del partido naranja en el Ayuntamiento sevillano. Tremendamente ilustrativas. Sé perfectamente que todo lo escrito será para nada, pero siempre al optimista le queda la esperanza.