Torrijos, de espectador pasivo, a tildar de «execrables» los insultos

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Los graves incidentes que protagonizaron el lunes empleados de Mercasevilla por el ERE de la lonja que supondrá el despido de en torno a un centenar de personas, siguieron propiciando ayer numerosas reacciones. Un grupo de personas de la plantilla increpó a los representantes del PP en el Consistorio durante el Pleno. El clima se disparó cuando siguieron a los ediles populares hasta un bar próximo al Ayuntamiento y allí llegaron a desear la muerte a una hija del concejal Beltrán Pérez y la edil, también de esta formación, Evelia Rincón. «A ver si se te muere una hija. Que sufran en vida, al igual que nosotros y nuestros hijos van a sufrir».

Cuando se vertieron los graves insultos, el concejal de IU Antonio Rodrigo Torrijos estaba presente. No hizo nada por contener la ira de los que increpaban a los ediles del PP. Ayer sí señaló que considera «execrable» este tipo de comportamiento, pero que se redujo a varios trabajadores. No todos participaron de esta actitud.

El presidente del Comité de Empresa de la lonja, Rafael Domínguez, también condenó los hechos, pero hizo un llamamiento para que no se «criminalice» a todos los trabajadores, ya que los insultos se produjeron además en un momento de crispación, diciendo cosas «que no querían decir».

Por su parte, el alcalde de la capital hispalense, Juan Ignacio Zoido, manifestó asimismo su rechazo a las graves descalificaciones. Dijo que le da «pena tener que aplicar este ERE», pero que «una cosa es la discrepancia y otra avasallar y faltar al respeto de esa forma». «Si hubiésemos encontrado cualquier manera de salvar la empresa sin un ERE, lo habríamos hecho», insistió el regidor sevillano.

Los incidentes ocurrieron tras un Pleno extraordinario para extraer más de tres millones de euros de su fondo de contingencia y dedicarlos a sufragar los despidos asociados a la liberalización de los servicios. El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) ya publicó ayer el nuevo texto de los reglamentos del mercado central hispalense, aprobados en Pleno el 29 de mayo. Entrarán en vigor «dos meses» después de su publicación.

La clave de los nuevos reglamentos es que estipulan la liberalización de los servicios de transporte o facturación que hasta ahora han venido realizando los trabajadores de Mercasevilla en la lonja de pescado. En la sección II de los reglamentos, dedicada a «pescados», se recoge que la «limpieza y alumbrado general de la nave» y la «conservación y mantenimiento de las instalaciones generales» son los únicos «servicios a prestar por la empresa mixta», toda vez que «la descarga de la mercancía transportada se efectuará por personal ajeno a la empresa».

Los trabajadores de Mercasevilla seguirán sus protestas. Se unen a las tres marchas por el empleo que han organizado CC OO y UGT y que finalizan mañana en la capital hispalense.