Zoido adaptará el PGOU de Sevilla a la crisis

La medida se entiende «indispensable» para generar empleo

«No podemos permitir que Sevilla pierda inversores, que la Gavidia siga como está, o que no se pueda llevar a cabo el parking de la Alameda, entre otras muchas más situaciones sólo porque el PGOU es intocable. Tenemos que adaptar la ciudad a la nueva situación que vivimos». Palabras de Maximiliano Vílchez, el hombre de Zoido al frente del Urbanismo en Sevilla. Solución: adaptar la norma a la realidad de la crisis.

El Ayuntamiento hispalense señaló ayer que «las numerosas circunstancias, preferentemente de índole normativo y social-económico, acaecidas en los casi siete años transcurridos desde la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), en julio de 2006, han ocasionado que, en la actualidad, el principal instrumento normativo de la ciudad presente evidentes desajustes y limitaciones en sus planteamientos, que aconsejan la necesidad de una actualización del texto».

El delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez explicó que «la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla se ha planteado la oportunidad de este ejercicio de actualización, al objeto de adecuar el PGOU, en mayor medida, a las demandas de los sevillanos, a la legislación actual, a la planificación territorial vigente y a las condiciones socio-económicas actuales». La constitución de este Comité Técnico será abordada en el Consejo de Gobierno de la Gerencia del 22 de mayo.

La actualización se aborda «sin plantear una alteración de los principios y propuestas básicas, ni del modelo urbano establecido desde la década de los ochenta», añadió el Ayuntamiento. Entre las circunstancias que se han producido en los años de vigencia del Plan General y que han determinado esta decisión, la Gerencia de Urbanismo destacó varios aspectos. A saber, la «modificación del sistema normativo de referencia». «Desde la aprobación del PGOU, han entrado en vigor numerosas normas sustanciales que afectan con intensidad al planeamiento urbanístico», explicó. Los «cambios en el contexto económico-financiero de los años en los que se concibió, redactó y, finalmente, se aprobó el vigente PGOU» son otra de las causas. El Ayuntamiento habló de variaciones de «manera drástica, habiéndose producido la caída del sector inmobiliario y del sector financiero, imprescindibles para el desarrollo de la actividad urbanística». Otra de las causas es el «reajuste de las políticas de inversión pública», con «fuertes restricciones presupuestarias en los capítulos de inversión de las administraciones territoriales, en especial de las que desarrollan políticas urbanísticas, lo que ha obligado a reprogramar o abandonar actuaciones previstas». Además, «la ejecución del planeamiento está sustancialmente condicionada por numerosos instrumentos sectoriales que desarrollan competencias de otras administraciones territoriales.

En julio «se inicia el último año del segundo cuatrienio del PGOU». «Hasta la fecha, el grado de ejecución de las previsiones ha de considerarse claramente insatisfactorio, en especial en lo que hace referencia desarrollo de los suelos urbanizables», señala el Ayuntamiento. Las únicas actuaciones en proceso final de urbanización en el suelo urbanizable son los sectores SUS-DMN-05 Higuerón Sur, SUS-DE-09 Hacienda el Rosario y SUS-DBP-07 Pítamo Sur.

Durante el primer y segundo cuatrienio tras la aprobación del PGOU, no se ha iniciado la construcción de las más de 45.000 viviendas previstas en suelo urbanizable, debido a la falta de financiación y a la escasez de suelo urbanizado y en curso de urbanización.

En infraestructuras y sevicios generales sólo se ha avanzado en la SE-35.