Celtas Cortos celebra 30 años de carrera reinventando sus éxitos en «In Crescendo»

La banda realiza, junto a la Orquesta Sinfónica de Asturias, un repaso por sus temas más emblemáticos

Goyo Yeves, Jesús Cifuentes y Alberto García, los integrantes de la banda vallisoletana Celtas Cortos
Goyo Yeves, Jesús Cifuentes y Alberto García, los integrantes de la banda vallisoletana Celtas Cortos

Tres décadas han pasado ya desde que varios estudiantes del Instituto Delicias de Valladolid decidieran montar una banda con toques celtas.

Tres décadas han pasado ya desde que varios estudiantes del Instituto Delicias de Valladolid decidieran montar una banda con toques celtas. La fórmula funcionó y ahora, tras varias salidas y entradas de sus miembros, se encuentran «en un momento dulce y muy fuerte», afirma a LA RAZÓN el cantante y músico de Celtas Cortos, Jesús Cifuentes «Cifu».

Su nuevo disco, acompañado de un DVD, salió a la venta el pasado viernes, y recoge un momento en el tiempo muy importante para la banda, el concierto celebrado junto a la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias en Oviedo el pasado febrero.

Asegura «Cifu» que trasladar sus temas a la música clásica «requiere una labor de orquestación y arreglos musicales previos para los que hemos tenido que pedir ayuda porque es un trabajo muy laborioso que requiere los conocimientos y perfil de un director de orquesta». El resultado de este trabajo son 16 canciones en clave sinfónica que se alejan de «la apisonadora eléctrica a la que tenemos al público acostumbrado» y se presenta como «el envoltorio de una trayectoria de 30 años a la que quisimos poner un traje de gala y compartirlo», sentencia «Cifu».

«In Crescendo», el nuevo trabajo de Celtas Cortos, engloba varias ideas. «Tiene que ver con el treinta aniversario y la idea de ir a más, del momento de subidón de la orquesta», asegura el cantante del grupo. Celtas Cortos, que ha incorporado desde sus inicios instrumentos del ámbito clásico como el violín o la flauta travesera, han visto sus temas más emblemáticos desde «toda la gama tímbrica que supone una orquesta sinfónica, que aporta un espectro sonoro y de colores increíble creando una esperiencia sorprente», asevera Jesús Cifuentes.

Conocidos también por su implicación en los problemas sociales, los ingresos de este trabajo irán destinados a los niños afectados por el terremoto de Nepal de mayo de 2015, una tragedia con elaque tienen implicación «de primera mano» y quieren volver a visibilizar pues las necesidades básicas no se han cubierto aún.