Ocho detenidos en Segovia, Madrid y Huelva por “explotar” a 400 trabajadores migrantes

Se encontraban en situación irregular, trabajaban catorce horas diarias y carecían de días libres

La delegada del Gobierno de Castilla y León, Mercedes Martín, junto con responsables de la Guardia Civil y de la Dirección Especial de la Inspección de Trabajo
La delegada del Gobierno de Castilla y León, Mercedes Martín, junto con responsables de la Guardia Civil y de la Dirección Especial de la Inspección de Trabajo

La Guardia Civil acaba de desarticular un grupo criminal dedicado a favorecer la inmigración irregular desde América del Sur. Fruto de ello, y en colaboración con la Dirección Especial de la Inspección de Trabajo, han sido detenidas ocho personas en Segovia, Madrid y Huelva, a las que se les ha imputado delitos de pertenencia a un grupo criminal organizado, delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y estafa.

Las cerca de 400 víctimas identificadas y afectadas por esta organización delictiva eran principalmente de nacionalidad hondureña, colombiana, nicaragüense y venezolana, como se ha puesto de manifiesto en una rueda de prensa que ha contado con la presencia de la delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín y el teniente coronel jefe de la Guardia Civil en Segovia, José Luis Ramírez.

El grupo criminal había creado una red de clientes por todo el territorio nacional, el cual se encargaba de localizar y canalizar a los inmigrantes hacia puestos de trabajo escasamente remunerados y con condiciones laborales abusivas, aprovechándose de la situación de precariedad de las víctimas.

Los migrantes llegaban a España, vía París, previo pago de entre 300 y 500 euros, para posteriormente ser colocados en trabajos agrícolas o como empleadas de hogar, con jornadas de más de 14 horas diarias, sin contrato y sin ser dadas de alta en ningún régimen de la Seguridad Social. Para ello el grupo criminal había creado una asociación social y cultural radicada en la provincia de Segovia para blanquear y encubrir sus actividades ilegales, El principal responsable de la organización se hacía pasar por miembro de asociaciones como Cruz Roja o Cáritas.