Educar en nutrición, comida saludable y más deporte, frente a la creciente obesidad

Así lo aconseja Daniel de Luis, jefe de Endocrinología del Clínico de Valladolid, ante el aumento de peso en los menores de 25 años

Daniel de Luis, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, llama a las familias a implicarse más frente a este problema
Daniel de Luis, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, llama a las familias a implicarse más frente a este problema

Que en las aulas, y desde edades tempranas, se enseñe a los niños a comer bien y de forma saludable como otra asignatura más; que se fomente también la práctica de actividades deportivas; y que las familias se impliquen más en casa a la hora de comprar productos más sanos y elaboren comidas con menos azúcar, grasa o sal.

Estas son algunas de las soluciones que plantea Daniel de Luis, jefe del Servicio de Nutrición y Endocrinología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, para hacer frente al «preocupante» aumento de la obesidad en España, en general, y en Castilla y León, en particular entre los menores de 25 años. Y es que según un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) las cifras de obesos entre la población infantil y adolescente se ha duplicado en la última década en esta Comunidad, que ha pasado de contar con una prevalencia del 5,17 por ciento en 2007 al 10,25 actual. Y subiendo.

«Es un problema grave que nos preocupa sobremanera que sólo podremos corregir con mensajes saludables, educando en nutrición y con una mayor predisposición de las familias, promoviendo que sus hijos hagan deporte y no estén todo el día jugando a la videoconsola, y dedicando más tiempo en casa a cocina de forma más saludable», señala a LA RAZÓN Daniel de Luis.

De la misma forma, el también director del Centro de Investigación en Endocrinología y Nutrición de la Universidad de Valladolid considera que hay «mucho desconocimiento» todavía de las consecuencias que acarrean una mala alimentación, como antesala de la diabetes, colesterol alto e hipertensión, y que por ello la obesidad sigue siendo un tema que se banaliza entre la juventud.

Ante esta tesitura, Daniel de Luis apuesta incluso por dar un paso más en materia formativa y por educar también a los padres, y especialmente a la madre antes de que se quede embarazada, ya que considera que una mala alimentación durante el embarazo puede afectar también a que en el futuro el niño desarrolle obesidad.

Si bien, el nutricionista también tiene claro que en la moderación está la virtud y que en materia alimenticia se puede comer azúcar, sodio o grasas pero de forma razonable. «La OMS recomienda consumir 25 gramos de azúcar al día (seis cucharadas ) para que se proporcionen beneficios adicionales para la salud», apunta.

Y aunque no es del todo partidario de que se prohiban por ley algunos alimentos, que se excluyan de su venta en los colegios o se graven fiscalmente, insiste en que la mejor terapia es hacer pedadogía y explicar a los niños de los beneficios de comer una fruta en lugar de un bollo de chocolate. Y considera que la dieta mediterránea es la mejor herramienta con la que contamos para combatir la obesidad.