El Día de la IV Subinspección del Ejército honra a militares y civiles que colaboran con la institución

El general José Rivas Moriana destaca el trabajo «discreto, callado y abnegado» de todas las unidades

El jefe de la IV Subinspección, el general José Rivas Moriana, pasa revista a las tropas
El jefe de la IV Subinspección, el general José Rivas Moriana, pasa revista a las tropas

El Palacio Real de Valladolid se vistió con sus mejores galas para celebrar el Día de la IV Subinspección del Ejército, durante un acto en el que se honró a militares y civiles que se hayan significado por su esfuerzo y dedicación especial prestados para colaborar con la institución.

La jornada, que tuvo como preludio, el pasado martes, un Concierto del Conservatorio vallisoletano, arrancó con una Santa Misa oficiada por el vicario castrense Ramón García Guardado. Tras la cual se llevó a cabo la imposición de condecoraciones y entrega de distinciones.

En esta ocasión los reconocimientos recayeron, entre otros, en el director de las Bandas de Música del Conservatorio, Diego Cebrián; al personal laboral Gustavo Rio Sixto.

También se entregó el Premio de la Inspección General del Ejército, al teniente general Enrique Castro Álvarez; y a Nelson mora como mejor soldado del pasado trimestre.

A los actos solemnes asistieron entre otras personalidades, la diputada del PP por Palencia, Milagros Marcos; el procurador popular por Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano; los concejales José Antonio Otero y Luis Vélez; y la rectora de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC), Imelda Rodríguez Escanciano. Tras ellos el jefe de la IV Subinspección General del Ejército y comandante militar de Valladolid y Palencia, José Rivas Moriana, que arrancó su alocución felicitando al Rey Felipe VI, en el día en el que se cumple el V Aniversario de su proclamación.

Además, felicitó a todos por la conmemoración y destacó que se trata de una unidad «moderna» que hereda parte de las funciones de las antiguas Capitanías y que «en nuestro día a día debemos afanarnos en nuestro trabajo, para trasladar a las generaciones venideras el valor acumulado del vasto patrimonio material, de tradiciones, y de ejemplo de entrega a la causa de nuestra Patria».

Asimismo, recordó dos aniversarios; los 120 años de la culminación de la gesta de Baler, los últimos de Filipinas; los 30 de la participación española en Misiones de Paz, «de los que debemos estar muy orgullosos»; y «donde nuestros hombres y mujeres han conseguido, una vez más, el reconocimiento de nuestros aliados y el elogio de sus enemigos».

El general José Rivas Moriana, a su vez, señaló que «en este día tan especial, que compartimos con familiares y amigos, es también una ocasión para reparar en nuestros logros y en nuestros retos, y sacar a la luz esa parte de nuestro trabajo discreto, callado y abnegado, que dedicamos cada día al servicio de las unidades».

Por ello, resaltó que «han sido numerosos los cambios que hemos llevado a cabo en la Jefatura, en la atención de las necesidades de nuestras bases, así como su modernización», y la finalización de «la evaluación de riesgos laborales y consolidando la fiabilidad de nuestra gestión de seguridad con instalaciones de equipos y la preparación del personal».

El acto concluyó con el tradicional homenaje a los que dieron su vida por España.