El Ejército, ejemplo de que la igualdad va por buen camino

Ruiz Medrano y el general Quintanilla junto a la comandante Gracia Cañadas, la capitana Zafra y la teniente Gregorio
Ruiz Medrano y el general Quintanilla junto a la comandante Gracia Cañadas, la capitana Zafra y la teniente Gregorio

Todavía queda mucho camino por andar en lo que la igualdad entre hombres y mujeres se refiere. Especialmente en materia laboral, de conciliación familiar o, sobre todo, cuando se trata de violencia machista, la mayor desigualdad existente, y una lacra que parece no tener fin. Si bien, hay otros ámbitos de la vida en los que de treinta años a esta parte se ha logrado avanzar bastante, y suponen un ejemplo a seguir. Es el caso del Ejército, que en este 2013 está de enhorabuena puesto que celebra las Bodas de Plata de la incorporación de la mujer a una de las instituciones mejor valoradas por los españoles.

Para rendir homenaje a estos 25 años, las Fuerzas Armadas han organizado en Valladolid una semana intensa de actividades, que culminarán el próximo 1 de junio en Madrid, con el homenaje a los caídos y un izado de bandera.

Tres mujeres militares protagonizaron la jornada de ayer: María Gracia Cañadas, Victoria Zafra López y Jara Gregorio Ramón. Tres nombres como otros cualquiera, con la salvedad que la primera es hija, sobrina y nieta de militares; fue la primera mujer que accedió al Estado Mayor en España; y esta llamada a convertirse también en la primera mujer que logra el rango de General, según palabras del General Aurelio Quintanilla, que destaca que hoy en día las féminas pueden alcanzar en el Ejército el máximo empleo. Mientras que la segunda, es una capitana que trabaja en el Ministerio de Defensa en tareas de conciliación de la vida laboral y familiar. Y la tercera, una teniente del arma de ingenieros que acaba de llegar de Afganistán de una misión en la que su trabajo ha sido el de asesorar a las fuerzas de seguridad locales. Tres mujeres y tres ámbitos distintos de la vida castrense que ponen de manifiesto el avance en la igualdad del Ejército español, pero, especialmente, la plena integración de la mujer y que cualquiera de las 15.000 féminas que actualmente forman parte del Ejército -1500, en Castilla y León- pueden desempeñar cualquier tarea. «Algo que no ocurre en todos los países, pero sí en España», señala el delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, al destacar que las mujeres trabajan en las mismas condiciones que sus compañeros y que le consta que ninguna de ellas quiere privilegio alguno por ser mujer.

Las tres coincidieron en señalar que nunca han tenido ni ahora tienen problema alguno con sus compañeros masculinos por el hecho de ser mujer. Y que si alguna vez han tenido alguna complicación, «sobre todo al principio cuando compartíamos vestuario y dormitorio por la falta de infraestructuras», explicaba la comandante Gracia Cañadas, «siempre se ha solucionado con buena voluntad y hablando». Y respecto a la conciliación -el principal problema para la mujer en el Ejército ahora- la capitana Zafra se resignaba al horario tan indeterminado que tienen en el Ejército. «Tenemos que hacer auténticos malabares para conseguirlo, pero también sabemos que en el Ejército no vale con ir a trabajar de tres a cinco».