El sol, las Bajadas del Ángel y las procesiones de Cristo Resucitado marcan la Pascua

Peñafiel y Aranda de Duero atraen a miles de visitantes a sus Fiestas de Interés Turístico Nacional y Regional

Procesión del Encuentro de Cristo Resucitado con la Virgen de la Alegría en el atrio de la Catedral de Salamanca
Procesión del Encuentro de Cristo Resucitado con la Virgen de la Alegría en el atrio de la Catedral de Salamanca

Ya terminó la Semana Santa y lo hizo en Castilla y León por todo lo alto. A las alegres procesiones de Cristo Resucitado se sumaron las Bajadas del Ángel y un tiempo favorable que invitó a miles de personas a salir a las calles para celebrar la Pascua.

La localidad vallisoletana de Peñafiel vibró otro año más con su Bajada del Ángel, que anunció la resurrección de Jesús a su madre. Un cielo encapotado pero una temperatura agradable permitió la asistencia de miles de visitantes a la histórica y simbólica plaza del Coso, en un acto organizado en esta ocasión por la Cofradía Nuestra Señora de los Dolores.

La fiesta, declarada de Interés Turístico Nacional, otorga el protagonismo a un niño, que sale de su «huevo» y desciende «pataleando» de felicidad para revelar a la Virgen que su hijo ha resucitado al tercer día. Daniela Terrazas, de siete años, fue la niña elegida para el momento álgido y de máxima emoción.

Asimismo, las inmediaciones de la iglesia de Santa María de Aranda de Duero (Burgos) volvieron a ser las protagonistas del Domingo de Resurrección en la provincia burgalesa.

Cientos de personas asistieron al vuelo del ángel alado que cada año en este emotivo día quita el luto a la madre de Dios. En esta ocasión, el protagonista fue el pequeño de cinco años Manuel Martín López, que cursa tercera de Educación Infantil y que sobrevoló con «naturalidad y con mucho desparpajo» el cielo de esta jornada.

La capital ribereña acogió un año más su Bajada del Ángel. Una fiesta declarada de Interés Turístico Regional y que cada año atrae la mirada de curiosos, visitantes y vecinos.

Con estas celebraciones y las procesiones del Domingo de Resurrección la Comunidad dio el último adiós a una Semana Santa pasada por agua en Castilla y León.

Sin embargo, ayer las procesiones del Encuentro centraron las celebraciones en las grandes ciudades, que reunieron a cientos de feligreses en Valladolid, Zamora, Salamanca, Palencia, Burgos, Ávila, Segovia y Soria.

En León, las palabras del orador, «Tomad con esos guantes blancos el luto de vuestras cabezas y portadlo en memoria de la noche oscura que ya no volverá. ¡Capillo arriba, hermanos, Cristo ha resucitado, Aleluya!», dieron paso a los aplausos que inundaron la plaza de la catedral de León en la fría mañana.

El buen tiempo permitió la celebración de todas las procesiones a lo largo de este domingo. Buena noticia para la Comunidad, después de la tarde del Viernes Santo, cuando la lluvia en unos casos y la amenaza en otros, obligó a suspender decenas de celebraciones, como es el caso de las procesiones de la vallisoletana Medina de Rioseco, declarada de Interés Turístico Internacional que, tras sacar cuatro pasos de los siete previstos, tuvo que cancelarse.

Por último, la Semana Santa de Castilla y León lamentó este año un suceso que, por fortuna, quedó en un susto, pues una mujer de 49 años resultó herida en la medianoche del miércoles al jueves al desprenderse una piedra de la muralla de Zamora y golpearla en la cabeza cuando esperaba el paso de la procesión de la Hermandad de Penitencia, popularmente conocida como de las «Capas pardas».