La alegría de la Resurrección cierra la Semana Santa

El encuentro de Jesús y María y la Bajada del Ángel protagonizan algunos de los desfiles seguidos por miles de fieles en toda la Comunidad

Miles de personas siguen la procesión del Domingo de Resurrección por las calles de Zamora
Miles de personas siguen la procesión del Domingo de Resurrección por las calles de Zamora

El encuentro de Jesús y María y la Bajada del Ángel protagonizan algunos de los desfiles seguidos por miles de fieles en toda la Comunidad.

La alegría de ver al Jesús Resucitado reencontrándose con la Virgen María cerraba ayer una Semana Santa especial y, sobre todo, espectacular, en Castilla y León.

Especialmente en lo climatológico, con temperaturas más propias del verano, pero también en lo turístico, con decenas de miles de personas disfrutando de los desfiles, y del ocio y gastronomía de nuestra Comunidad. De hecho, sólo en Zamora, cuya semana de Pasión está declarada de Interés Turístico Internacional, han sido más de 250.000 turistas los que han visitado la ciudad desde el pasado Domingo de Ramos, según desvelaban fuentes del Ayuntamiento zamorano.

Han sido días con ciudades y pueblos abarrotados de gente, ávida de conocer a fondo y empaparse de cada una de las manifestaciones populares que se celebran durante el Domingo de Resurrección en cada una de ellas. Como por ejemplo el esperado reencuentro de la Virgen María, portada por las mujeres de la Cofradía de la Vera Cruz, con su hijo en Salamanca, donde este año se ha recuperado el paso de las Tres Marías ante el Sepulcro Vacío para acompañar a Lignum Crucis, el Jesús Resucitado y a Nuestra Señora de la Alegría.

En León, también se celebraba el encuentro entre madre e hijo. Un hermano de la Cofradía Jesús Divino retiraba el luto a la Virgen en lo alto del trono, en un acto que amenizaban grupos de danza castellana. Y en Valladolid, los pasos de Nuestro Padre Jesús Resucitado, la Virgen de la Alegría y el Santo Sepulcro se juntaban en la Catedral vallisoletana para acudir al encuentro que se producía en la Plaza Mayor. El cardenal arzobispo Ricardo Blázquez esperaba allí a las comitivas para realizar la tradición bendición apostólica; recordar a los cristianos que no tengan miedo de serlo; y, ante la sequía que padece el país, pedir porque la lluvia haga acto de presencia a lo largo de esta semana que entra.

Y entre los actos destacados de cada Domingo de Resurrección cabe señalar también la Bajada del Ángel que se celebra en la localidad vallisoletana de Peñafiel, y en la burgalesa de Aranda de Duero.

Safira Muñoz y Leire Arrabal hacían de querubines respectivament para sobrevolar por encima de la Virgen, quitarle el luto y anunciar que su hijo Jesús ha resucitado. Para terminar soltando unas palomas como símbolo de alegría y ascender de nuevo al cielo. En el caso de Peñafiel es una fiesta arraigada, que data del siglo XVI, y está declarada de Interés Turístico Nacional.