Llaman a la sociedad a «renunciar a objetivos particulares» por lograr el bien común

Así se pone en valor durante un curso de verano sobre la Transición organizado por la UEMC

En las imágenes, la rectora de la UEMC, Imelda Rodríguez, junto con el político Adolfo Suárez Illana y el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Arguello
En las imágenes, la rectora de la UEMC, Imelda Rodríguez, junto con el político Adolfo Suárez Illana y el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Arguello

Renunciar a objetivos e intereses particulares para lograr un objetivo común. Así se puso en valor en un curso de verano sobre los valores de la Transición, organizado por la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) de Valladolid. Unas palabras que pronunció el diputado del Partido Popular y presidente de la Fundación Concordia y Libertad, Adolfo Suárez Illana, al abrir este seminario acompañado por la rectora de la institución, Imelda Rodríguez Escanciano.

Suárez aseveró que, en estos momentos, la concordia se encuentra amenazada y mostró su perplejidad por el «revisionismo y desprecio, desde el odio» con el que se trata a la Transición por aquellos que jamás fueron testigos, ni vivieron el odio, «que en España nos llevó al mayor fracaso de convivencia posible, que fue la Guerra Civil del 36».

Por su parte, Imelda Rodríguez, junto con el director del curso, Miguel Ángel Quintana, destacaron la figura de Adolfo Suárez presidente, como una de las personalidades políticas del momento, que supieron dar un paso atrás para que España diera un paso adelante.

Tras la inauguración se celebró la mesa redonda «El papel de la Iglesia Católica de 1978 a nuestros días», en la que intervinieron el codirector del curso y periodista de El Mundo, Arcadi Espada; el portavoz de la Conferencia Episcopal y obispo auxiliar de Valladolid, monseñor Luis Argüello, siendo moderada por la periodista Anna Grau. España aseguró que la Iglesia tiene un papel clave en los movimientos nacionalistas a la vez que exigió que asuma sus responsabilidad y pida perdón por la «intolerable» actitud que tuvo con ETA.

Ante estas afirmaciones, Argüello reconoció como uno de los valores de la Transición la «legitimidad de poder tener diferentes posiciones políticas ante un credo laico común, la Constitución». Además, señaló que algunas de las realidades de Cataluña, el País Vasco y Galicia, «siguen viviendo del nacional catolicismo». Finalmente, se celebraron nuevas mesas redondas y debates con la participación del periodista de LA RAZÓN, Julio Valdeón.