Los hospitales de las nueve capitales de provincia tendrán unidades de ictus en 2019

Sacyl llevará también el próximo año servicios de telemedicina a los centros hospitalarios más pequeños

Una profesional sanitaria trabaja en la Unidad de Ictus del Hospital Clínico Universitario de Valladolid
Una profesional sanitaria trabaja en la Unidad de Ictus del Hospital Clínico Universitario de Valladolid

La Consejería de Sanidad quiere que todos los hospitales de las nueve capitales de provincia de la Comunidad cuenten el próximo año con un unidad de ictus. De momento, ya cuentan con ella el Complejo Asistencial de León, el Hospital de Burgos, el centro sanitario de Salamanca y el Clínico Universitario de Valladolid. Estos centros cuentan con unidad de ingreso y personal específico para la asistencia al ictus, con un neurólogo experto en ictus 24 horas y con cartera de prestaciones diagnósticas y terapéuticas específicas.

Pero, en poco tiempo se sumarán el de Segovia y el Río Hortega de la capital vallisoletana, que supondría el paso previo para completar el proceso y conseguir que en 2019, más pronto que tarde, arranquen las unidades de Zamora, Palencia, Soria y Ávila.

Así lo asegura el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien precisó que esta decisión se debe a que el «Código ictus» se plantea en estos momentos como una «prioridad» en la actuación en emergencias sanitarias y urgencias, ya que la primera actuación en este tipo de casos recae en estos equipos.

El objetivo es garantizar a todos los ciudadanos equidad en la atención, con idependencia de dónde viva. Además, la proposición insta a la junta a garantizar también el acceso a los tratamientos de neuroreahitlitación a los pacientes, e incrementar los recursos para este abordaje con el fin de evitar demoras.

También cuentan con dos equipos de ictus los complejos asistenciales de Segovia y Soria, y desde el año 2013 existe la prestación teleictus en el Hospital Comarcal de Medina del Campo y en el Complejo Asistencial de Palencia, que ofrece asistencia «in situ» desde la Unidad de Ictus del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. Mediante esta modalidad, se valora a distancia la situación clínica del paciente y las pruebas realizadas en el hospital correspondiente, e indica si es preciso la realización de trombólisis.

Alianza estratégica

El proyecto que ahora estudia la Consejería pasa por crear una alianza estratégica entre el Clínico de Valladolid y el Río Hortega, ya que los dos hospitales comparten los servicios de Neurocirugía y Radiología Intervencionista. «Seguramente sea objetivo de una alianza, incluso de desarrollo del teleictus con las urgencias de algunos de los hospitales pequeños.

Esto pone sobre la mesa lo importante que es, más que contar con una unidad, actuar localmente donde corresponde, que es en las emergencias y en las urgencias del hospital», señala el consejero. En Castilla y León, la incidencia anual del ictus es de 150-200 casos por cada 100.000 habitantes; constituye una de las principales causas de mortalidad y además es la primera causa de discapacidad, la segunda de demencia y de epilepsia. El tratamiento precoz es esencial para la disminución de la mortalidad y la reducción de secuelas.

Hace ahora diez años, en 2009, se implantó el ‘Código Ictus’ como procedimiento dirigido a mejorar la organización y coordinación extrahospitalaria en la asistencia de esta enfermedad, para así prestar una atención sanitaria más eficaz a los pacientes que cumplieran los criterios de activación establecidos y, por tanto, potenciales candidatos a tratamiento con trombólisis intravenosa.