Más de 400 familias se benefician del Economato Social de Cáritas en Ávila

Entre sus productos, se encuentran una gran variedad de alimentos y artículos de limpieza e higiene

El obispo Jesús García Burillo inaugura las instalaciones del Economato Social de Cáritas Diocesana de Ávila
El obispo Jesús García Burillo inaugura las instalaciones del Economato Social de Cáritas Diocesana de Ávila

Tras más de un año de preparación, el nuevo Economato Social de Cáritas Diocesana de Ávila abrió sus puertas. Y lo hizo con la bendición de las instalaciones, ubicadas en la Avenida de Madrid, por parte del Obispo Jesús García Burillo.

Con este servicio se pretende dotar de la ayuda alimenticia necesaria a las más de 400 familias que habitualmente acuden a las parroquias solicitando esta asistencia básica. Y no sólo en relación a alimentos que se suelen entregar habitualmente, sino que la oferta se amplía a otros artículos de consumo diario, como leche, verduras, carne o productos de alimentación infantil. Todos a un coste muy inferior al del mercado. También, entre sus estanterías se pueden encontrar productos de limpieza de hogar y de higiene personal, es decir, la cesta de la compra básica de cualquier familia. Todos estos artículos provienen de las donaciones directas que la gente realiza en las parroquias, y otros que adquiere directamente Cáritas Diocesana.

El procedimiento es muy sencillo. Tras acudir a la parroquia correspondiente se realiza un estudio pormenorizado de la situación de esa familias sus necesidades. Una vez finalizado, se le entrega un carnet, en donde consta la cuantía que se le facilita para que adquiera los productos básicos de alimentación, limpieza e higiene en el Economato.

Este carnet es revisable cada tres meses para corroborar si ha variado la situación del demandante, con el fin de adecuar la cuantía a su situación en cada momento.

Pero esta iniciativa no se trata tan sólo de proporcionar el sustento básico. Los beneficiarios del Economato podrán también acceder a los programas de empleo y formación de Cáritas, con el objetivo de que puedan salir de la situación en la que se encuentran. Fernando Carrasco, delegado episcopal de Cáritas Diocesana, se mostró muy satisfecho con que este proyecto ya sea una realidad, pues, a su juicio, conseguirá «dignificar la situación de necesidad de las personas que se benefician de este servicio». «El Economato permita dar una mayor libertad de las familias, son ellas quienes deciden libremente qué productos se llevan en cada momento», añade.

Además, con este su nuevo servicio se conseguirá dar una mejor respuesta a las demandas de ayuda de alimentación que generalmente se venían haciendo a través de las Cáritas parroquiales.

Recordamos que este Economato es una realidad gracias a la cesión, por parte del Obispado, de un edificio que había sido recibido en herencia con la condición de que se destinasen a obras sociales y/o caritativas. La rehabilitación hasta el momento se ha realizado también con los fondos de dicha herencia, aunque, si hubiera que hacer alguna intervención más en el futuro, Carrasco confirmó que «pidiendo permiso al Obispado, que es el dueño del edificio, se realizaría con fondos propios de Cáritas».

Asimismo, cabe destacar la labor que realiza esta ONG católica con las campañas de sensiblización, haciendo especial énfasis en la promoción y en la denuncia de las injusticias que generan estas situaciones de pobreza y exclusión social.