San Froilán saca a los leoneses a la calle para disfrutar de sus fiestas más típicas

El debate de Las Cantaderas, carros engalanados, folclore, desfile de pendones, música celta, gaitas o gastronomía, entre las numerosas actividades que se celebraron con gran ambiente

Ceremonia tradicional de las Cantaderas
Ceremonia tradicional de las Cantaderas

León celebraba ayer su día grande de las fiestas de San Froilán, patrón de la Diócesis leonesa. Y lo hacía por todo lo alto y con los leoneses en masa por las calles y plazas de la ciudad celebrando de sus fiestas más típicas y tradicionales, las más queridas y deseadas también, y disfrutando de las numerosas actividades programadas.

Desde el eterno debate entre la libertad y la obligación de Las Cantaderas por parte del síndico municipal, representado por el concejal Vicente Canuria, y el cabildo de la Catedral, con Mario González, administrador de la Seo, como defensor, pasando por el desfile y concurso de carros engalanados, que contó con la participación de más de medio centenar de participantes, con el que la ciudad de León rinde homenaje al pasado agrícola del territorio, hasta llegar al tradicional y colorido desfile de pendones y pendonetas de los concejos en el que participaban más de trescientas enseñas llegadas de toda la provincia.

Tras concentrarse en la plaza de San Marcos, las notas del Himno a León dieron la señal para que las enormes banderas se alzaran al aire y comenzaran a desfilar en dirección a la plaza de Regla. Tras completar su desfile por el casco histórico de la ciudad, los pendones descansaron sobre la verja de la Catedral en una de las imágenes que ya se ha convertido en icono de las fiestas de San Froilán El buen tiempo reinante en la capital leonesa animaba más si cabe a disfrutar en la calle de una ciudad llena de vida, con folclore, música celta y productos gastronómicos .

Intercambio dialéctico

En cuanto al intercambio dialéctico de Las Cantaderas, no hubo acuerdo después de las discusiones entre el clero y el Ayuntamiento. Es una fiesta declarada de Interés Turístico Regional, que hunde sus raíces en la ofrenda de pan, fruta y flores que las tropas del rey leonés Ramiro I ofrecieron a la Virgen de Regla en agradecimiento por su victoria frente a los soldados de Abderramán II en la batalla de Clavijo.

La tradición conmemora el final del infame tributo de cien doncellas que los monarcas de León debían ofrecer a los califas musulmanes a cambio de no sufrir sus ataques y el valiente gesto de las mujeres que se rebelaron contra esta extorsión. como suele ser habitual, no fue posible el acuerdo. Su espíritu está hoy representado por las jóvenes que acompañan a los representantes de la Corporación desde la plaza de San Marcelo hasta la Catedral, al ritmo que les marca la ‘sotadera’, la mujer musulmana que debía instruirlas en sus nuevas costumbres.

Cientos de personas no quisieron perderse esta vistosa ceremonia, entre ellos el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Debutaba también como alcalde en este debate el socialista José Antonio Diez, mientras que el obispo de León, Julián López, tampoco faltó a esta cita anual con la tradición leonesa.