Valladolid, favorita para acoger la Asamblea Anual de la Asociación Internacional de Sumilleres en 2023

"Sería una gran oportunidad de mostrar al mundo el nivel y la calidad de los sumilleres de España y Castilla y León", avanza a LA RAZÓN Pablo Martín, presidente nacional y regional de la Unión de Asociaciones Españolas de Sumilleres (UAES).

Elías Arranz, Conrado Íscar, Estrella Torrecilla, Pablo Martín y Miguel Ángel Benito, tras inaugurar las Jornadas de Sumillería en el castillo de Peñafiel
Elías Arranz, Conrado Íscar, Estrella Torrecilla, Pablo Martín y Miguel Ángel Benito, tras inaugurar las Jornadas de Sumillería en el castillo de Peñafiel

La provincia de Valladolid tiene muchas posibilidades de ser la sede, en el año 2023, de la Asamblea Anual de la Asociación Internacional de Sumilleres (ASI). El evento más importante para las mejores narices del mundo y algo nada fácil de conseguir, puesto que son 55 los países representados en esta organización y, además, dentro de un mundo como es el del vino que sigue al alza y despierta cada vez un mayor interés en todos los rincones del planeta.

Hace un par de días se hacía oficial que España acogerá esta cita dentro de cuatro años pero se desconoce aún el lugar. Si bien, según ha podido saber LA RAZÓN, Valladolid se encuentra entre las favoritas y es más que probable que pueda celebrar la asamblea, lo que supondría un espaldarazo para el sector vitivinícola de la Comunidad y para la provincia de Valladolid. Preguntado por este asunto, el presidente nacional y regional de la Unión de Asociaciones Españolas de Sumilleres (UAES), Pablo Martín, asegura que se está trabajando ya en ello porque hay que presentar un proyecto a la ASI en dos años y avanza que traer este evento a Castilla y León y, sobre todo a Valladolid, es un objetivo que persigue desde hace tiempo. Asimismo, Martín recuerda que la UAES fue readmitida hace seis años en la Asociación Internacional de Sumillería tras estar fuera muchos años y que conseguir traer su asamblea anual supone "volver a ser respetados a nivel mundial dentro de la Sumillería”. Y en el caso de que Valladolid acoja este cónclave, Pablo Martín tiene claro que supondría una "gran oportunidad"para mostrar al mundo el nivel y la calidad de los cuatro mil sumilleres españoles, en general, y de los más de ochocientos de Castilla y León, en particular.

Martín hacía estas declaraciones a este periódico tras la inauguración en el castillo de Peñafiel, sede del Museo Provincial del Vino de Valladolid, de las IV Jornadas Técnicas Internacionales de Sumillería de Castilla y León que se desarrolla durante todo el día, con más de 130 participantes y numerosas actividades y degustaciones, entre las que destacan una “masterclass” de Brandy, otra de Fondillón y una cata de vinos de Chile, país invitado, con presencia incluida del embajador de este país en España.

El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, hacía de anfitrión de este evento que inauguraba en compañía del alcalde de Peñafiel, Elías Arranz; de Miguel Ángel Benito, gerente de MAB Wine Consulting, organizador de estas jornadas, y de la directora general de Turismo de la Junta, Estrella Torrecilla, que recibía de manos de Pablo Martín el premio Sumiller de Honor que otorga este gremio, por el apoyo de la Junta en la promoción del vino, en general, y del sector de la Sumillería, en particular.

Torrecilla, nueva en el cargo, agradecía el reconocimiento y destacaba la labor de los sumilleres -de quienes decía sentir envidia por su exquisito olfato y paladar-, para dar visibilidad al vino y enseñar este mundo a los que no lo conocen tanto.

De la misma forma, Conrado Íscar destacaba la tarea formativa de la Asociación de Sumillería "para estar a la altura de un mercado cada vez más competitivo", ponía en valor el trabajo de los sumilleres en la gastronomía y el turismo acercando al viajero todo lo que debe saber sobre los vinos, y llamaba al sector a seguir apostando por las cartas de vino con valor seguro, pero también a "arriesgar"por las emergentes y nuevas propuestas "para sorprender al comensal".

Finalmente, el alcalde Peñafiel, Elías Arranz, recordaba la fortaleza del vino en esta zona, "una forma de vida en esta comarca", decía, y con el castillo en lo alto defendiendo los intereses de los peñafielenses.