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Palmarés de la Seminci: Wang Quan’an se alza con la Espiga de Oro con “Öndög”

Se trata de un poema visual sobre el ciclo de la vida, que se estrenará en España con el título ‘El huevo del dinosaurio’ de la mano de la distribuidora Caramel Films

El realizador chino Wang Quan’an, uno de los principales representantes de la Sexta Generación de cineastas del país asiático, se alzó hoy con la Espiga de Oro al mejor largometraje en la 64 Semana Internacional de Cine de Valladolid gracias a su séptimo film, ‘Öndög’, que se estrenará en España con el título ‘El huevo del dinosaurio’ de la mano de la distribuidora Caramel Films.

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El film, que también le valió el galardón a la mejor fotografía para Aymerick Pilarski, ofrece un parsimonioso retrato del ciclo de la vida a modo de poema visual, a partir del encuentro fortuito entre un inexperto policía y una brava y solitaria mujer en plena estepa de Mongolia. La Espiga de Plata, por otra parte, recayó en ‘La vida invisible de Eurídice Gusmao’, el séptimo largometraje del cineasta brasileño Karim Aïnouz, que adapta la novela homónima de Martha Batalha.

El jurado, además, ha otorgado el premio a la mejor actriz a las intérpretes Carol Duarte y Fernanda Montenegro, ambas protagonistas de la cinta ganadora de la Espiga de Plata, mientras que Levan Gelbakhiani se ha hecho con el premio al mejor actor por su papel en “And then we danced”.

El palmarés oficial incluyó premios más que merecidos como el de mejor director para el islandés Rúnar Rúnarsson, por ‘Eco’, una parábola navideña sobre la deshumanización global compuesta a través de 56 escenas independientes más un prólogo y un epílogo. O el de mejor actor para el debutante georgiano Levan Galbakhiani, que carga sobre sus hombros con todo el peso de la estupenda ‘And The We Danced’, del sueco de raíces georgianas Levan Akin. Ese film se alzó también con la Espiga Arco Iris al film que mejor visibilice la diversidad sexual y de género, cuyo jurado otorgó una mención especial a la película de Punto de Encuentro ‘Let There Be Light’, del eslovaco Marko Skop.

En Punto de Encuentro el jurado, integrado por Salomé Alexi, Álvaro Arroba y Malene Choi, decidió que el mejor largometraje proyectado fue la película suiza ‘O fim do mundo’, de Basil Da Cunha, y conceder una mención especial a ‘Bik Eneich: Un fils’, del tunecino Mehdi M. Barsaoui, que también se alzó con el Premio del Público, mientras que ‘El milagro del Santo Desconocido’, del marroquí Alaa Eddine Aljem, ganó el Premio de la Juventud en esta sección. En cuanto a los cortometrajes, el jurado estimó que el mejor film extranjero fue ‘Stay Awake, Be Ready’, del vietnamita Pham Thien An, mientras que el mejor trabajo de La Noche del Corto Español recayó en ‘Solsticio de verano’, dirigido por Carlota González-Adrio.

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El Premio Pilar Miró al mejor nuevo director fue para la argelina Mounia Meddour, por ‘Papicha’, su ópera prima, donde lanza un crudo canto a la libertad de la mujer ambientado en la década negra de Argelia. La película fue además la más valorada por los espectadores conquistando así uno de los galardones más preciados del festival, el Premio del Público.

Los hermanos Dardenne, que ejemplifican y condensan como pocos el espíritu y la esencia de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, no se fueron de vacío de uno de sus festivales fetiche y cosecharon los galardones al mejor guion y al mejor montaje (premio este de nuevo cuño, que lleva el nombre de José Salcedo) por su último largometraje, ‘El joven Ahmed’. Y el Jurado Joven reconoció la tragicomedia vitalista ‘The Farewell’, de Lulu Wang.

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En cuanto a los cortometrajes de la Sección Oficial, la Espiga de Oro fue para otro viejo conocido de la Seminci como el realizador búlgaro afincado en Canadá Theodore Ushev por su extraordinaria ‘Física de la tristeza’, la adaptación a la gran pantalla mediante la técnica de la pintura encáustica del libro de Gueorgui Gospodínov. La Espiga de Plata fue para otra película de animación, ‘Movements’, de la surcoreana Dahee Jeaong, mientras que como mejor corto europeo fue galardonada la coproducción hispano brasileña ‘Carne’, de Camila Kater.

En el apartado de documentales, el jurado decidió otorgar el Primer Premio para ‘The Cave’, un canto a la dignidad y al coraje de las mujeres del cineasta sirio Feras Fayyad, y el Segundo Premio de la sección fue para ‘Colectiv’, donde el rumano afincado en Alemania Alexander Nanau se apoya en el periodismo de investigación para desentrañar un increíble caso de corrupción en el sistema sanitario rumano. Además el mejor cortometraje de la sección fue ‘Frisson d’amour’, de Maxence Stamatiadis.

Por otro lado, el jurado de DOC. España entregó el galardón al mejor film a ‘La libertad es una palabra grande’, del uruguayo Guillermo Rocamora, además de conceder una mención especial a ‘El cuadro’, del madrileño Andrés Sanz en torno a ‘Las Meninas’ de Velázquez.

Asimismo, los realizadores de Macedonia del Norte Ljubo Stefanov y Tamara Kotevska conquistaron gracias a ‘Honeyland’ la Espiga Verde, un galardón que comenzó a entregarse el pasado año para distinguir el film que mejor represente los valores medioambientales.

Para finalizar, en Seminci Joven la votación de los espectadores dio como vencedora a ‘Mi semana extraordinaria con Tess’, de Steven Wouterlood. Mientras que el Premio Dunia Ayaso al trabajo que mejor represente el papel de la mujer en la sociedad fue para la debutante Belén Funes, por ‘La hija de un ladrón’, programada dentro de Spanish Cinema. Y por último, el jurado del apartado Castilla y León en Corto, formado por Antonio Durán, Carlota Pereda y Veki Velilla, acordó entregar el premio a ‘Muedra’, de César Díaz Meléndez.

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Más niños y jóvenes en los cines

Por otra parte, Canadá y Colombia figuran entre las principales preferencias de los organizadores de la 65ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), que se celebrará del 24 al 31 de octubre del próximo año 2020, ha anunciado este sábado el director del festival, Javier Angulo, para quien el principal éxito este año los 30.000 alumnos de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato de Castilla y León que han acudido a las salas de proyección en las secciones de Miniminci y Seminci Joven, más de la mitad de ellos no habían visto antes cine en una sala de proyecciones. “Es uno de los grandes triunfos de esta edición porque ellos son el futuro, para que los niños del mañana vean el cine en sala”, apuntaba.

También destacaba el crecimiento de un festival que, a falta de las cifras de este fin de semana, ha censado de forma provisional a 98.500 espectadores durante una edición en la que han sido atendidos más de 1.400 invitados y gestionado 275 películas por parte de 400 personas.