China busca lanzarse en el MWC para dominar la industria telefónica

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Napoleón solía decir que cuando China despertase el mundo temblaría. Y razón no le faltaba. El gigante asiático está a las puertas de convertirse en la primera economía del mundo y con matices importantes Hasta hace bien poco, China solía relacionarse más con la cantidad que con la calidad. Pero algo está cambiando y la tecnología no podía ser una excepción. Con esta premisa, el Mobile World Congress que hoy da comienzo va a ser un testigo de excepción de la inminente expansión china.

Hasta ahora, el enorme mercado interno chino, con sus 1.300 millones de personas, había sido suficiente para cubrir sus expectativas, por lo que muy pocos se aventuraron fuera de sus fronteras, salvo honrosas excepciones como Huawei. Al fin y al cabo, hasta hace poco más de dos años sus móviles tenían pocas opciones de pelear en el competitivo entorno de Android. La distribución desde China era complicada, tenían poco que ofrecer a nivel tecnológico y se conformaban con clonar los móviles del momento a precios irrisorios. No obstante, estas compañías empezaron a adquirir conciencia propia y a invertir ingentes cantidades de dinero en investigación. En dos años han cogido la suficiente confianza como para mostrar sus avances al mundo y y el Mobile World Congress supone el escenario perfecto.

En esta tesitura, Xiaomi se permitió el lujo de fichar al vicepresidente de Android, Hugo Barra, precisamente para prepar su expansión internacional. Su teléfono Mi3, esperadísimo en occidente, agotó sus primeras 100.000 unidades en apenas minuto y medio, que quizá utilice el MWC para promocionarse, conocida como la Apple de China por el esmero que pone en sus diseños, con su modelo MX3, ya anunció que iba a comenzar sus operaciones en el mercado de EE UU y han prometido suculentas novedades para Europa a lo largo del congreso.

De cara al gran público pasan por ser unos completos desconocidos, pero sus productos estrella pueden mirar a los más recientes dispositivos de gama alta a los ojos y hacerlo con una particularidad: cuestan la mitad.

Las grandes marcas, por su parte, tienen el difícil reto de sorprender a los asistentes. Las últimas ediciones han venido marcadas, sobre todo, por unos teléfonos más grandes, más potentes y más rápidos, pero sin nuevos dispositivos que dejaran huella. Según parece, estos fabricantes han tomado nota y en esta edición se podrá conocer las últimas novedades del gadget estrella de este año, los «smartwatches», y comprobar si pantallas curvas son sólo un reclamo comercial o una tendencia de futuro.

Nokia regresa

Esta edición del Mobile también servirá para seguir los primeros pasos de la segunda resurrección de Nokia, tras probar fortuna con su propio sistema operativo y posteriormente aliándose con Microsoft, pero esta vez con Android.

Algo que los fans de la firma finlandesa esperaban desde hace años. Samsung, por su parte, vuelve a aprovechar el congreso para, presumiblemente, lanzar su buque insignia de este año: el Galaxy s5. LG tiene la difícil tarea de superar sus dispositivos de 2013, como el Nexus o LG G2, que la han aupado como una de las marcas mejor valoradas por los usuarios. Algo que también deberá intentar Sony con su exitoso Z1.