Teatro

Cuando la danza se convierte en una pesadilla

El Grec acoge dos montajes que llevan al bailarín hasta el extremo para dar alas al drama en el que puede convertirse el movimiento

«Danzad, danzad, malditos»
«Danzad, danzad, malditos»

El Grec acoge dos montajes que llevan al bailarín hasta el extremo para dar alas al drama en el que puede convertirse el movimiento

Una de las obras maestras de la literatura negra, «¿Acaso no matan a los caballos?», de Horace McCoy, empieza, como no, con un asesinato. Lo anómalo del caso es que la causa no es el dinero o los celos o la humillación o la cólera, sino la piedad. El protagonista sacrifica, nunca mejor dicho, a una mujer que acaba de conocer y con la que lleva una semana participando en una de esas maratones de danza que se hicieron populares durante la gran depresión americana. Para muchos, era la única vía de salir de la más absoluta pobreza y conseguir una nueva oportunidad. Al acabar el concurso, la mujer le pide, al buen samaritano, que la mate, que no puede más. La última humillación de hacer de mono de feria bailando para el espectáculo ajeno ha sido, para ella, el final. A partir de aquí conocemos su vida y sufrimiento, y entendemos el título, ¿acaso no matán a los caballos para que no sufran más?

Esta historia, y otras parecidas, son la inspiración de «Dance to death», la nueva obra coreográfica de Alberto Velasco, que estrena mañana en La Caldera dentro del paraguas del Grec. Velasco lleva al escenario a 14 participantes de un concurso que irá eliminando participantes a medida que van sucediendo pruebas. «El proyecto nació de los concursos de baile en los que los ganadores se llevaban un premio económico. Me he documentado sobre este tipo de maratones y para mi sorpresa, descubrí que hubo gente que aguantó meses bailando y que incluso los hubo que fallecieron. En este caso, lo he emparentado con la profesión de actor, que tiene un 90 por cierto de paro y te obliga a reinventarte cada día», comenta el director.

La particularidad de la pieza es que el público eligirá qué parejas continúan en el concurso, y los que hallan elegido a una eliminada, irán a otra sala para seguir la obra en pantalla de cine. También el elenco es especial, con gente recién salida del Institut del teatro a veteranos de 60 años que hacía tiempo que no trabajaban.

Por su parte, Eulàlia Bergadà presenta «Gold Dust Rush», que lleva al Graner dentro del Grec. Es su primera coreografía y propone un viaje al corazón del movimiento a través de conceptos como luz, oscuridad y delirio.