Diez años de espera para arreglar Mitre

Las obras, que finalizarán en 2014, adecuarán la zona para impulsar el comercio y el barrio

A diario, circulan por la ronda General Mitre unos 35.000 vehículos en cada sentido. El Ayuntamiento quiere reducir la cifra a 8.000, por lo que recomienda tomar otras rutas
A diario, circulan por la ronda General Mitre unos 35.000 vehículos en cada sentido. El Ayuntamiento quiere reducir la cifra a 8.000, por lo que recomienda tomar otras rutas

BARCELONA- El pasado lunes se iniciaron las obras de remodelación del tramo de la ronda General Mitre entre las calles Balmes y Mandri de la Ciudad Condal, satisfaciendo así una de las más persistentes reivindicaciones de vecinos y comerciantes de los últimos años. El proyecto culminará la urbanización global de la ronda del Mig desde la plaza Lesseps hasta Vía Augusta. Las obras se prolongarán, presumiblemente, hasta diciembre de 2014, por lo que está previsto que causen importantes trastornos a vecinos y comerciantes, así como alteraciones en la circulación. Sin embargo, todos han acogido con los brazos abiertos la iniciativa

En una primera fase, hasta el próximo 4 de noviembre, se mantendrán los cuatro carriles de circulación por sentido actuales aunque con cortes puntuales y se reubicarán las paradas de autobús sin alterar su recorrido. A partir de esa fecha, dará inicio la segunda fase de las obras, durante la cual los trabajos se centrarán en la calzada para llevar a cabo la nivelación de la calle y se eliminará el paso subterráneo. Así, desde el 4 de noviembre hasta junio de 2014, se cortará por completo la calzada central y se restringirá la circulación a dos carriles por sentido.

«En un primer momento, estas obras van a perjudicar al comercio, pero en último término supondrán un beneficio para la acción comercial, ya que harán esta vía mucho más transitable para los peatones y la convertirán en un lugar apetecible para acciones de negocio», señala Salvador Albuixech, presidente de la asociación de Comerciantes Barnavasi. «En los casi cuatro años que duraron las obras en el tramo de Lesseps a Balmes, tuvieron que cerrar todas las tiendas del lado mar y algunas del lado montaña», recuerda Albuixech, que, sin embargo, destaca que «ahora, unos cuatro años después, casi todos los locales están llenos y hay una mayor actividad comercial».

Las obras, un mal menor

La asociación tiene previstas una serie de acciones dinamizadoras para minimizar el efecto de las obras sobre el comercio. «Tenemos pensada una promoción para esta Navidad y otras acciones de cara a las rebajas y al año que viene», avanza el presidente de Barnavasi, que comenta que «la idea es generar una actividad especial que se diferencie de la del resto de comercios de Sant Gervasi». «Lo único que esperamos es que las obras no se prolonguen más de lo previsto y causen más trastornos de los estrictamente necesarios», indica.

Por su parte, Patricia Fernández, presidenta de la Asociación de Vecinos de la Ronda General Mitre, asegura que todos celebran el inicio de las obras «porque son ya más de 10 años los que llevamos batallando para que se lleve a cabo el proyecto». «Soportaremos las obras con paciencia y mucha ilusión ya que a largo plazo éstas supondrán una mejora importante de nuestra calidad de vida», asegura y añade que tras la culminación de este proyecto, la vía «pasará de ser una autopista urbana de los años setenta a un boulevar adaptado a la vida de barrio». «Supondrá una reducción del tránsito, y, por consiguiente, del ruido y la polución; una disminución de la velocidad de circulación, y una mejora de la movilidad del peatón con el aumento del número de pasos cebra, la permeabilidad mar-montaña y la ampliación de aceras», afirma.

«El 95 por ciento de los vecinos están contentos», asegura la presidenta de la asociación de vecinos, quien destaca que el proyecto recoge «el 90 por ciento de nuestras reivindicaciones», que recoge el acuerdo que en 2006 firmaron la mayoría de partidos políticos y prácticamente todas las asociaciones de vecinos del barrio. De hecho, el proyecto pudo comenzar a materializarse en 2009, pero no se llevó a cabo por motivos presupuestarios y desde entonces se ha ido aplazando su ejecución hasta ahora,

El objetivo, tan perseguido y ansiado por comerciantes y vecinos, es convertir esta vía en un boulevar con más espacio para los peatones y el transporte público, lo que a la vez supondrá una mejora de la seguridad viaria, así como la eliminación de las barreras arquitectónicas y la mejora del espacio público. En total se trabajará sobre una superficie de 43.076 metros cuadrados.

Más espacio para el peatón

Tras la reurbanización de este tramo de la ronda de General Mitre se ganarán 6.600 metros cuadrados para viandantes por lo que al final un 58 por ciento de la zona estará destinada a mejorar la movilidad a pie. Se ampliarán las aceras, se aumentará el número de pasos cebra y se colocarán escaleras mecánicas en la calle Berlinés. También se reurbanizará la calle del Camp, entre la ronda del Mig y Sant Màrius.

Por lo que respecta a la circulación rodada, se renovará el asfalto para reducir el ruido mediante pavimento sonorreductor y se mejorará la movilidad transversal de los vehículos de la Ronda del Mig.

El proyecto contempla además la construcción de un depósito de aguas freáticas y espacio para las instalaciones en la confluencia con la calle Muntaner, por lo que se restituirá la circulación a nivel de calle y se eliminará el paso subterráneo actual.

Durante los trabajos de reurbanización de este tramo de la ronda General Mitre, con un coste total de 5,8 millones de euros, también se abordará la mejora del alumbrado público según los criterios establecidos en el plan director de Iluminación de Barcelona y se reordenará el mobiliario urbano, con la incorporación de más bancos y papeleras en el espacio de acera ganado. Además, se llevará a cabo una mejora de los elementos urbanos como señales de tránsito, paradas de autobús, carteles, etc, así como de la red de saneamiento actual y la instalación de infraestructuras de telecomunicaciones.