«Ebook» busca vías innovadoras, sin sustituir al libro en papel en Sant Jordi

EL libro electrónico intentará abrirse espacio esta diada de Sant Jordi, en la que atrás quedan las expectativas de sustituir por completo al papel y, en cambio, comienza a explorar cómo ofrecer un valor añadido que complemente una lectura más interactiva.

"El libro digital no acaba de arrancar con la fuerza que algunos creían que podía tener. Todo hace pensar que para este Sant Jordi tampoco tendrá una incidencia significativa", ya que, aunque se doblara, seguiría sin ser un porcentaje elevado, ha dicho el presidente del Gremi de Llibreters de Catalunya, Antoni Daura, en declaraciones a Efe.

Las novedades se presentan en doble formato, impreso y digital, en la práctica totalidad de la narrativa, aunque el libro digital representa alrededor del 3 % de la facturación del sector editorial actualmente en España, una cifra similar a la de otros países europeos como Francia, según han informado el Gremio de Editores y el Gremio de Libreros de Cataluña.

Las perspectivas de futuro son que "el 'ebook' poco a poco crecerá, pero en ningún caso el libro tradicional sufrirá, no le hará sombra, como algunos ya advertimos, y menos en Sant Jordi", ha asegurado Daura.

El 23 de abril es "la fiesta del libro en papel", ha destacado por su parte a Efe el presidente del Gremio de Editores de Cataluña, Patrici Tixis, una definición que Daura comparte: "Es el día del libro normal, del clásico".

En temáticas técnicas y académicas que "precisan actualizaciones, cambios de edición muy rápidos", el digital es "mayoritario", y las novedades incluso se presentan solo en formato electrónico, aunque "es muy especializado, no llega al gran público", ha indicado Antoni Daura.

El libro electrónico no ha cumplido por ahora las expectativas generadas en un principio porque eran "altísimas", ya que se plantearon "en términos de sustitución", cuando se debería pensar en complementación.

La firma remota de libros electrónicos o la posibilidad de subrayar citas para compartirlas son dos de las experiencias que se presentan como innovadoras para la fiesta del libro en Cataluña, pero aún quedan muchas posibilidades por explorar.

Aún así, la tarea pendiente del "ebook"es "el valor añadido", para "enriquecer la experiencia"de la lectura, ya que "todos somos usuarios de más de un formato", pero "de momento el mercado no ha puesto nada sobre la mesa", considera Antoni Daura.

Por ejemplo, Daura sugiere que "con la misma compra del libro en papel venga en formato digital con el apoyo de un audiovisual".

El precio ha sido hasta la fecha uno de los principales atractivos del formato digital, pero Daura duda de que esa tendencia se mantenga ya que, a medida que los ejemplares digitales se incrementen, harán falta servidores informáticos más potentes, lo que implica "inversiones tecnológicas".

Por otro lado, Daura recuerda que "la digitalización de fondos de libros que originariamente no habían salido en ese formato"se tuvo que parar, "porque, objetivamente, no era negocio".

El 13 % de los españoles declaran leer libros en pantalla habitualmente, según señala Tixis; sin embargo, el 15,2 % dice no haber siquiera oído hablar del libro electrónico, según la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre hábitos de lectura.

Con vistas al futuro, más del 45 % de los encuestados ven bastante o muy probable que acaben leyendo en formato digital, y también la mayoría cree que el libro en papel no desaparecerá, sino que convivirán los dos formatos, según el CIS.

"El 'ebook' aun es demasiado joven para matar al libro, es un excelente invento, pero el papel sigue siendo igualmente válido en la era de la digital", ha valorado Daura.