Literatura

El culto por editar libros ocultos

La editorial WinderKammer se estrena publicando a Victor Hugo y Rubén Darío.

Las sesiones espiritistas de Victor Hugo protagonizan «Lo que dicen las mesas parlantes».
Las sesiones espiritistas de Victor Hugo protagonizan «Lo que dicen las mesas parlantes».

La editorial WinderKammer se estrena publicando a Victor Hugo y Rubén Darío.

En los tiempos que corren todavía quien sueña con publicar por el bien de la literatura, por el placer de encontrar un libro bien editado, casi convertido en objeto de culto. Y es que todavía hay muchos que publicar, obras a caballo entre los siglos XIX y XX que no han tenido la oportunidad que se merecían en nuestras librerías. Esa es la idea de una nueva editorial que ve ahora la luz. Se trata de WunderKammer, literalmente gabinete de las maravillas, como aquellas salas de exposiciones en las que había todo lo inimaginable, una parada de fabulosas criaturas de tinta y cuidado papel. El próximo lunes saldrán a la aventura las títulos con los que se estrena esta curiosa e interesante propuesta.

Algo de todo eso se intuye en las dos primeras obras lanzadas por el sello que dirige Elisabet Riera: «Lo que dicen las mesas parlantes» de Victor Hugo e inédito en nuestro país hasta ahora, y «Los raros» de Rubén Darío, acompañado de un prólogo de Pere Gimferrer. Ambos volúmenes se acompañan en su interior de una lámina, casi un ex-libris, de tema naturalista y firmado por Ernest Haeckel. Todo ello hace de esta recién nacida colección, como reza su lema, que sean libros ocultos, pero también que lo sean de culto.

«La idea la hemos tomado de los gabinetes de las maravillas que había en los siglos XVIII y XIX, donde podías pasarte horas fascinado ante lo que veías. Refleja muy bien lo que queremos ser, también como biblioteca porque nos gusta la idea de hacer cosas un poco diferentes. Tenemos la vocación de crear un catálogo para ser coleccionado, recuperando la fascinación por el objeto-libro», explica Riera en declaraciones a este diario.

Lo insólito

La rareza, lo insólito –con un evidente homenaje al mítico editor francés Jean Jacques Pauvert– ya se percibe en el primero de los títulos de WunderKammer: una rareza en la producción de Victor Hugo. En «Lo que dicen las mesas parlantes» , nos encontramos una faceta no muy conocida del gran escritor francés: su fascinación por el ocultismo, especialmente por la práctica del espiritismo. A la manera de un diario, Hugo , en aquel momento exiliado con su familia en la isla de Jersey, va apuntando sus experiencias, sus diálogos con aquellos que hace tiempo pasaron a mejor vida, pero por los que el autor de «Los miserables» siente interés por conectar. De esta forma, por ejemplo, podemos leer como el espíritu de Shakespeare le dicta nuevos versos. No es el único que pasa por esas sesiones porque también tenemos sus experiencias paranormales con Galileo, Jesucristo o la Muerte.

Por su parte, «Los raros» nos proporciona uno de los títulos más interesantes de Rubén Darío. El gran poeta nicaragüense, de cuya muerte se conmemora este año su centenario, trazó en este volumen los retratos de sus autores de cabecera, desde Edgar Allan Poe al conde de Lautréamont, pasando por Paul Verlaine, Henrik Ibsen o José Martí, entre muchos otros. Como afirma Elisabet Riera, «es una galería de personajes que podrían estar en nuestro catálogo».

Los que sí estarán, aunque en próximas entregas, son dos autores franceses de peso, con títulos que seguían inéditos en nuestro país. Por un lado tenemos la primera novela de un autor de culto, Raymond Roussel, el genio detrás de títulos como «Locus Soles» e «Impresiones de África». De él se rescata «El doble», su primera novela, escrita en verso y ambientada en el Carnaval de Niza. El libro se complementará con el estudio psiquiátrico que le dedicó Pierre Janet, su médico. «Diarios íntimos», del escritor y viajero francés Pierre Loti será la otra propuesta en el próximo asalto de WunderKammer.

Hugo, Darío, Roussel y Loti buscan un lector que, según Riera, «puede ser gente un poco bibliófila, entusiastas por el libro como objeto, que le gustan lecturas que no son habituales». A partir del lunes se podrá degustar esta inmersión en una apasionante literatura que merce la pena ser rescatada .